Columnas

16 de enero de 2015

¿A quién beneficia el fin del sistema binominal?

Por Entrevista a Mauricio Morales

mauricio morales

 

 

 

 

 

 

 

Mauricio Morales

Expertos electorales analizan los efectos de la reforma electoral. Ambos coinciden en criticar la rebaja en los requisitos para crear partidos.

Mauricio Morales, analista político de la UDP: “Los partidos mantendrán su poder, aunque la UDI podría caer significativamente”

¿Cuál es su pronóstico respecto a cómo serán las próximas elecciones parlamentarias, de aprobarse el nuevo sistema?

Lo más probable es que las dos coaliciones más grandes sigan siendo predominantes. Si bien no es descartable que se constituya una coalición de centro encabezada por la DC, en compañía con el PRSD, aún es muy temprano como para afirmarlo.

¿Qué coalición se vería favorecida con la reforma?

Un análisis serio de los datos disponibles no arroja ninguna correlación robusta entre el porcentaje de votos de la Nueva Mayoría y la distorsión entre población distrital y escaños asignados a esas unidades. Los partidos tradicionales mantendrán su poder, aunque sospecho que la UDI podría caer significativamente, favoreciendo a RN. Por otro lado, si con este sistema le va mejor a la Nueva Mayoría, será porque hizo mejor las cosas. Su éxito se explicará por cualquier cosa, menos por el diseño territorial de los distritos.

¿Era realmente necesario un cambio en la forma de cómo se elegían a los parlamentarios?

Absolutamente. El binominal no daba para más. Era un sistema escasamente competitivo, con el que la gente podía predecir quién sería electo. Además, tendía al empate. Daba lo mismo una coalición con el 35% y otra con el 65%. Ambas se llevaban un escaño. Por tanto, la decisión fue avanzar hacia un sistema más proporcional. Ahora habrá más cupos en competencia, más oferta partidaria y más incertidumbre respecto a los resultados.

A su juicio, ¿el método D´Hondt implica un cambio radical respecto al modelo anterior?

El atributo de este nuevo sistema electoral es que los candidatos más votados llegarán al Congreso. Sin embargo, también es cierto que candidatos con baja votación podrían hacerlo, debido a la capacidad de arrastre de su compañero de lista. El nuevo sistema ocupa idéntica fórmula que el binominal. En consecuencia, el sistema premia a las listas y no necesariamente a las candidaturas individuales.

¿Qué inconvenientes ve producto de la reducción de los requisitos para formar partidos?

En eso creo que el proyecto comete un error. Lo que se sugiere es una rebaja totalmente desproporcionada en las exigencias para formar partidos. Con esta ley, los partidos pueden constituirse en una sola región y con un número de firmas del 0,25% de los votantes que sufragaron en la elección anterior. Eso está mal. El sistema electoral ya está abriendo las puertas y ya es inclusivo. No es necesario estimular una fragmentación que, a todas luces, podría ser nociva. Las puertas ya están abiertas. De abrirlas más, esas puertas podrían quebrarse.

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