Columnas

6 de diciembre de 2018

Alihuen Antileo: “No hay mucha ciencia en esto. El plan Impulso Araucanía es un negocio”

Por Laboratorio Constitucional

Diálogos Plurinacionales es una iniciativa del Laboratorio Constitucional de la Escuela de Ciencia Política de la Universidad Diego Portales y del Centro de Estudios Interculturales e Indígenas (CIIR), en colaboración con The Clinic. Su objetivo es dar a conocer diferentes miradas sobre la relación entre el Estado de Chile y los pueblos indígenas. Las opiniones expresadas aquí son individuales y no necesariamente reflejan la de las instituciones que patrocinan esta iniciativa.

Alihuen Antileo es abogado y actual vocero de la Plataforma Política Mapuche [PPM] en Santiago. En esta conversación además de referirse a su trayectoria como dirigente, profundiza sobre la relación entre el Estado de Chile y el pueblo Mapuche. Sostiene que su propia trayectoria política fue diferenciándose de la política partidista tradicional dado que los partidos consideraban el tema indígena como un apéndice de lineamientos más generales ideológicos. Su pensamiento y acción política se centró desde los 90s en la cuestión de la autonomía del pueblo mapuche.

Argumenta que lo que lo que requiere Chile es una nueva constitución y dentro de ella, “el carácter plurinacional del Estado de Chile y el reconocimiento territorial y político de los pueblos indígenas”.

Realiza una crítica a las élites gobernantes de Chile: “en general ellas tienen escasa o poca autonomía, soberanía y creatividad desde que Chile es República”. La economía ha sido dependiente y de una hegemonía de Estados Unidos se está pasando a una dependencia respecto de Asia y China. Señala que el Plan Impulso Araucanía está diseñado, simplemente para responder a este modelo extractivista para sacar los productos o materias primas como salmones y celulosa para satisfacer el consumo de Asia. “No hay ciencia en esto, no hay telento. Esto es negocio”, afirma.

Antileo indica que como habrá resistencia del pueblo mapuche, entonces se diseña una bajada institucional y una policial: “para eso se criminaliza una lucha, se judicializa y se militarizan las zonas de conflicto. Y por eso los muertos y los heridos. Hace dos años atrás se crea una nueva prefectura de Carabineros en Arauco con 1.800 efectivos. Está militarizada la zona. Entonces ahí se producen los apremios ilegítimos, tortura”.

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