Columnas

5 de abril de 2017

Altos patrimonios de parlamentarios: ¿Cómo mejorar la imagen del Congreso?

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Por Claudio Fuentes

Reducción de la dieta o la exclusividad del cargo son algunas de las medidas que proponen los expertos. Hoy, el Poder Legislativo chileno cuenta con 9% de aprobación según encuestas.

La declaración de patrimonio de los 158 parlamentarios que conforman el Congreso, en el marco de la Ley de Probidad vigente desde septiembre del año pasado, ha generado dudas y críticas en la ciudadanía debido a los altos montos que ostentan varios de los diputados y senadores.

Los informes revelaron que entre todos ellos suman un monto cercano a los $60 mil millones y un total de 317 vehículos. Destacan ocho diputados y cuatro senadores que poseen un patrimonio superior al millón de dólares.

Lo anterior se suma a otras críticas, como el alto sueldo que reciben los parlamentarios, o el financiamiento de sus campañas políticas. De hecho, según la última encuesta Adimark, el Poder Legislativo chileno obtuvo sólo un 9% de aprobación.

¿Se puede mejorar la imagen del Congreso?

Para el académico de la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad Diego Portales (UDP), Claudio Fuentes, hay dos formas en la que el Congreso chileno puede revertir esta negativa opinión pública.

“Debiese legislarse reduciendo la dieta parlamentaria (…) y regular la exclusividad del cargo de los parlamentarios” Claudio Fuentes “Por un lado debiese legislarse reduciendo la dieta parlamentaria, primero porque a nivel internacional tenemos uno de los Congresos que recibe más dieta en el mundo y en segundo lugar porque es desproporcionado con el promedio de sueldo nacional”, afirmó.

Por otro lado, Fuentes aconsejó también “regular la exclusividad del cargo, desprendiéndose de sus negocios y dedicarse exclusivamente a la función parlamentaria”.

Por su parte, el académico de la Universidad de Talca, Mauricio Morales, señaló que para evitar las dudas, los legisladores deberían “demostrar que su patrimonio viene de fuentes de trayectoria familiar o producto de su propio trabajo o producto de inversiones o negocios (…) que no haya lugar a sospecha de que fueron obtenidos vía beneficios legislativos para determinados grupos empresariales”.

¿Ayuda la transparencia?

Respecto a la posibilidad que la ciudadanía conozca el detalle del patrimonio de los parlamentarios, Fuentes señaló que “si hay polvo debajo de la alfombra, no es culpa de levantar la alfombra”

“Si no hubiéramos tenido ley de transparencia hasta hoy no estaríamos enterados de los recursos que tienen los parlamentarios, por lo tanto no hay que culpar a la transparencia por esto”, agregó.

Desde el mismo Congreso, el diputado del Movimiento Autonomista, Gabriel Boric, señaló a Emol que “los altos patrimonios que se vieron también ayudan a entender por qué hay parlamentarios que están ajenos a la realidad de la mayoría de los chilenos”.

De la misma forma, el diputado de Revolución Democrática, Giorgio Jackson, aseguró que “la transparencia está siendo exigida porque hay una falta de confianza, y esa falta de confianza no es algo infundado (…) Creo que existe una clara correlación negativa entre el patrimonio que acumulamos los parlamentarios con el patrimonio que acumula la ciudadanía. Hay una distancia que desde mi punto de vista es una de las razones por las cuales existe una crisis de representatividad como la que vivimos”.
Mientras menos se compartan, se vivan los problemas que tiene la ciudadanía por parte de quienes toman las decisiones que afectan a todos, menos urgencia, menos celeridad, menos exactitud van a haber en esas soluciones”, aseveró.

De hecho, ambos parlamentarios presentaron un proyecto de ley para reducir la dieta parlamentaria en 2014 y abogan por cambiar la reelección indefinida de senadores y diputados. En tanto, el senador UDI, Hernán Larraín, destacó que “al ser públicos esos antecedentes, cualquiera puede investigar y desde luego, con ellos, los organismos de control pueden prevenir o sancionar el uso indebido de las atribuciones de alguien para beneficiarse él o un tercero. En tal sentido, creo que el objetivo se logra”.

Sin embargo, sostuvo que “no ayuda el que se busque utilizar esa información con el propósito de hacer del patrimonio de los parlamentarios un tema que se utiliza para explotar el morbo y de algún modo, contribuir a su descrédito”.

Más tajante es el académico de la U. de Talca, quien afirmó que “el exceso de transparencia termina perjudicando la imagen de las personas que componen una institución como el Congreso. Probablemente no era necesario que los congresistas reportaran la totalidad de su patrimonio de manera pública”.

Por el contrario, propuso que este mecanismo lo realice una institución fiscalizadora y no de forma pública. “No se gana mucho con que este tipo de información esté a nivel público (…) El único efecto que van a tener va a ser mayor desilusión, mayor desafección, mayor sensación de desigualdad y probablemente menor participación en las elecciones de noviembre”, puntualizó.

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