Columnas

17 de agosto de 2015

Ana María Stuven, historiadora UC y UDP: “En la Iglesia ha habido un énfasis innecesario en temas de moral sexual”

Por Entrevista a Ana María Stuven

Ana Maria StuvenLa experta en historia de la religión analiza la irrupción de la Iglesia en el debate del aborto. Dice que los temas valóricos son mucho más que los sexuales.

Se reconoce católica; pero acá, la historiadora y académica de la UC y de la U. Diego Portales, Ana María Stuven (64), no habla desde lo personal. Prefiere hacerlo como una investigadora en historia de la religión, secularización y laicización.

Autora, entre otros, del libro ‘La religión en la esfera pública chilena ¿secularización o laicidad?’ (Ediciones UDP), hoy prepara otro sobre Iglesia y la inclusión de la mujer.

Desde esa tribuna analiza la fuerte arremetida de la Iglesia en el debate público por el proyecto de despenalización (en tres causales) del aborto, que incluyó un video protagonizado por el propio cardenal Ricardo Ezzati.

Un capítulo más en las discrepancias que han marcado la relación Estado-Iglesia durante la Historia. Stuven se toma el tiempo de nombrar las más importantes: el debate en torno al derecho de Patronato que incluía la tolerancia religiosa (1840 en adelante), la libertad de cultos (1865), las leyes laicas sobre cementerios (1883), matrimonios (1884), y registro civil (1884), y, finalmente, la separación Iglesia Estado (1925). Sin embargo, cree que esas discusiones no son comparables con el tema del aborto. “Eran temas que afectaban el lugar de la Iglesia en el Estado. Por lo tanto, la incidencia de la Iglesia era asunto oficial. Hoy, la Iglesia está en el Estado desde otro lugar: aquel que influye por su presencia prioritaria como religión en la sociedad civil y, en consecuencia, en lo político”, dice.

– ¿Qué le ha parecido la irrupción de la Iglesia en el debate del aborto?

– En la Historia de Chile, la Iglesia siempre ha tenido un rol público, independiente del hecho de que se separara del Estado en 1925. Sin embargo, el hecho de que la población chilena sea católica le da a la Iglesia una función orientadora de las conciencias frente a diversos temas: entre ellos, los llamados valóricos, que tienen que ver con la moral sexual. Pero quiero decir algo: los temas valóricos son de todo tipo, son todos los que influyen sobre la vida, la sociedad, la política y que interpelan la religiosidad de las personas.

-¿Y se ha equivocado la Iglesia al reducir el tema valórico sólo a la moral sexual?

– No me atrevería a decir que se ha equivocado, creo que ha habido un énfasis innecesario en ese tipo de temas de moral sexual. Ha habido un sobre énfasis, producto de sectores de la Iglesia Católica que son tradicionalmente muy conservadores en esos aspectos, en circunstancias de que los temas valóricos son de muy amplio espectro. Hoy, por ejemplo, hay mil millones de personas en el mundo que se acuestan con hambre todas las noches.

-¿Qué le parecieron los tres insertos publicados por la Iglesia la semana pasada por el tema del aborto? En uno de ellos, cinco obispos señalan que ‘no será lícito para ningún católico votar’ por quienes estén a favor de la medida.

– La declaración de la Conferencia Episcopal fue sumamente clara, bien redactada e importante en términos de señalar cuál es la postura oficial. Por lo tanto, no sé si era necesario que otros cinco obispos en particular hicieran su propia declaración (en otro inserto), como si no fueran representados por la Conferencia.

-En la DC se mostraron muy molestos con esta campaña.

– Me extrañó el contenido amenazante de esa declaración, la necesidad de decirles a los parlamentarios ‘miren, nosotros vamos a llamar a los electores a no votar por ustedes si votan a favor de legislar’. Me parece que el mensaje católico es suficientemente potente y fuerte para que todos los católicos son sintamos interpelados y provocados a pensar sobre el tema de la defensa de la vida, sin que nos amenacen.

El criterio de la Iglesia

-En este contexto de publicación de insertos y videos, ¿la acción de la Iglesia tiene límites?

– Los límites no están fijados ni por la Constitución ni por la legislación, están fijados por el criterio. Este es un país donde existe la libertad de prensa, que naturalmente la Iglesia la usa para bien, pero las amenazas en ningún ámbito son necesarias.

-¿Tiene criterio un obispo, como el de Valparaíso, Gonzalo Duarte, que lideró una protesta donde con una mano sostenía a una guagua y con la otra un muñeco que asemejaba a un feto?

– No me atrevo a pronunciarme sobre el criterio de ningún sacerdote ni obispo de ninguna manera. Pero no hay duda de que hay actuaciones que son chocantes y que creo son contraproducentes en el sentido de que provocan mucho rechazo de, incluso, la propia comunidad católica. A la Iglesia Católica no le hace bien fomentar la división. Los escándalos que han existido sobre temas sexuales con los mismos sacerdotes, hacen que la historia reciente de la Iglesia sea con mucho dolor y muy traumática para los mismos católicos. A los católicos nos sobran, en este momento, instancias de división y de condena. Todos queremos una Iglesia que acoja, que recupere su credibilidad.

-¿Y cuál es el rol público de la Iglesia hoy?

-En un contexto de libertad de expresión, la Iglesia tiene y debe usar todos los medios que están a su alcance. Ahora, lo que es importante es que la jerarquía eclesiástica asuma la representación de todos los católicos. Hoy día son mucho más evidentes las posturas discordantes al interior de la Iglesia, y esa Iglesia tiene que darles voz también, como en el caso de Jorge Costadoat.

-¿Y por qué la jerarquía no les está dando voz a esas ‘posturas discordantes’?

– Creo que hay una diversidad muy grande en la catolicidad chilena.

-Le insisto, ¿hay posturas que están siendo incomprendidas por la jerarquía?

– El caso de Jorge Costadoat lo demuestra.

“El caso no terminó satisfactoriamente”

Costadoat, la UC y la libertad de cátedra

-Usted se mostró contraria a la decisión del cardenal Ezzati de sacar al padre Jorge Costadoat de la Facultad de Teología. ¿Le gustaron las explicaciones que dieron el rector y Ezzati?

-No. La condena que sufrió Jorge Costadoat ha puesto un tema que es importante que se ponga sobre la mesa, que es el de la libertad académica. Sobre todo, porque hasta hoy, tengo entendido, a Jorge no se le explican las razones de su salida. No es un caso que haya terminado satisfactoriamente para las personas que nos importa la liberad académica.

-¿Hay libertad académica en la UC?

– Creo que fue un lamentable incidente y que generó sensaciones de miedo e inseguridad que eran totalmente innecesarias de producir.

-¿Pero hay libertad…?

– Diría que sí.

-¿A pesar de esas ‘sensaciones’ que generó?

– Si. Ha habido otros episodios, no solamente este; pero eso no quita que en la universidad en general hay libertad de cátedra.

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