Columnas

28 de agosto de 2015

Bienvenido a la Nueva Mayoría

Por Mauricio Morales

Mauricio Morales 2La coalición de gobierno debe incorporar a Marco Enríquez-Ominami a la primaria presidencial: está bien evaluado entre los jóvenes y la clase media y se constituiría en un dique de contención de electores descontentos con la presidenta Michelle Bachelet.

El éxito de la Nueva Mayoría (NM) en un escenario de baja aprobación presidencial y de cables cortados entre los partidos que la componen pasa por no reproducir los vicios del pasado. La tesis que defiendo es que parte del éxito de la NM responderá a su capacidad para integrar a actores relevantes que podrían ser decisivos para el resultado de la municipal 2016 y presidencial-legislativa de 2017. El planteamiento es muy sencillo: la NM debe incorporar a Marco Enríquez-Ominami (ME-O) en la primaria.

El primer argumento pasa por las bases de apoyo de los potenciales candidatos. La encuesta CEP pregunta sobre evaluaciones positivas y negativas hacia distintos políticos. En la medición de abril de 2015, ME-O obtiene un apoyo más o menos transversal según nivel socioeconómico, pero marginalmente más fuerte en las capas medias. Algo distinto sucede con Ricardo Lagos quien, reproduciendo las características de su aprobación presidencial al finalizar su mandato, tiene mejores evaluaciones en los estratos más adinerados, pero también en el segmento D. Finalmente, y reflejando la base electoral más dura del PDC, Ignacio Walker cosecha mejores evaluaciones en el segmento D-E. Por tanto, hay tres candidatos que representan perfiles distintos, al menos en lo que a características económicas se refiere. Adicionalmente, estas diferencias se reflejan en la edad. ME-O alcanza sus mejores evaluaciones en el grupo de 25 a 34 años. Lagos, en tanto, es débil en los estratos más jóvenes, pero fuerte en el grupo de 55 años hacia arriba. Walker, por su parte, obtiene mejores evaluaciones de los ciudadanos entre 35 y 44, y los de 55 años y más.

Por tanto, si consideramos esta parrilla de candidatos, la centroizquierda cuenta con liderazgos que permiten acceder a una amplia variedad de electores. Si la NM decidiera excluir a ME-O, le costaría llegar a los electores relativamente jóvenes y a las clases medias, donde la presidenta Bachelet ha retrocedido significativamente. Por tanto, ME-O podría constituirse en un dique de contención y acceso a electores descontentos con la presidenta, pero dispuestos a depositar su confianza en la NM.

En segundo lugar, la NM debe buscar apoyo para la municipal 2016. Las comunas que hoy gobierna representan casi al 48% de la población, por lo que se requerirá de un gran esfuerzo para retenerlas. La NM debe tener en cuenta lo siguiente. Al menos desde 2008, cuando el resultado de la municipal es desfavorable, las legislativas y presidenciales van por el mismo camino. Por ejemplo, si en 2004 los alcaldes de la Concertación gobernaban al 57% de los chilenos, en 2005 el pacto obtuvo 65 diputados. En 2008, en cambio, la NM retrocedió al 37% en población gobernada, para luego caer en 2009 a 55 diputados. En 2012 se produjo el repunte del pacto, para terminar en 2013 con 67 diputados. Todo indica que un buen desempeño en la municipal anticipa un razonable resultado en la presidencial y legislativa. Para eso, la NM debe potenciar su lista con figuras que —como acabo de señalar— llegan a distintos públicos.

En tercer lugar, la ley de primarias genera suficientes incentivos para cooperar. Dado que esta vez —y a diferencia de 2013— no hay un favorito claro, la percepción de competencia será mayor, lo que podría contribuir a que vote más gente. Adicionalmente, este escenario de incertidumbre hará que todos los partidos tengan interés en presentar un candidato, activando sus bases electorales y promoviendo la competencia en un marco de cooperación. Según la ley, y dado que las primarias son vinculantes, el ganador de la elección será el candidato del pacto, mientras que los perdedores quedarán bloqueados: no podrán competir en la presidencial.

¿Cuáles son los beneficios de incorporar a ME-O? El primer beneficio es el aporte del candidato en términos de contenidos y bases de apoyo. Esas bases, como señalé, están concentradas en segmentos urbanos y corresponde a población adulta-joven. Servirán, entonces, para refrescar el electorado de la NM. En segundo lugar, incorporar a ME-O ayudará a que la NM coseche más alcaldías. Si pensamos que el acuerdo arranca desde las municipales 2016, es ahí donde ME-O debe demostrar que está comprometido con la nueva coalición. En tercer lugar, el ganador de la primaria presidencial llegará a noviembre.

 

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