Columnas

8 de mayo de 2018

Casi la mitad de las madres chilenas reconoce presión por ser la mamá perfecta

Por Evelyn Arriagada

El contexto de la maternidad ha cambiado: la mujer toma la decisión de ser madre cuando se siente cómoda o está preparada económicamente, dice Catalina Correia, directora de Marketing de GfK-Adimark.

La empresa, junto a Ripley, realizó la “Primera radiografía de la mamá chilena”, un sondeo a 900 madres en el país, que entre otros datos concluyó que la mitad de las encuestadas se siente a veces juzgada por su estilo de crianza y el 41% presionada por ser la madre perfecta.

“La maternidad se va ‘tematizando’ por lo que uno conversa y vive con otros. Con las nuevas tecnologías, uno empieza a ver cómo las otras mujeres viven la maternidad y se empiezan a comparar con ellas. Antes, la maternidad se vivía más en el ámbito de lo privado”, dice Correia.

La académica de Sociología de la U. Diego Portales, Evelyn Arriagada, cree que la cifra es un reflejo de que aún se concibe a la mujer como madre ante cualquier cosa. “La maternidad está en constante cuestionamiento y todo el mundo se siente con derecho a criticar tu forma de criar”, asegura.

Agrega que, incluso, cuando las familias tratan de ser igualitarias y darles más tareas a los padres, igual surgen críticas. “Se piensa que si el papá es el que va a las reuniones escolares, es porque la madre no está haciendo lo que le corresponde”.

La encuesta también revela que el 87% de las mamás no paga por ayuda doméstica y más del 64% dice que ayuda a sus niños en las tareas escolares o que participa en las reuniones de apoderados, mientras que solo el 3% de los papás participa en estas tareas.

“En todos los países del mundo, incluso en los más igualitarios, la carga doméstica está ligada a las mujeres -dice Arriagada-. Hay tareas feminizadas y otras masculinizadas. Y cuando se les exige a los padres hacerse cargo de los hijos, son tareas más entretenidas, como llevarlos al parque mientras la mamá lava o prepara la comida”.

Herminia Gonzalvez, doctora en Antropología de la U. Central, dice que aun los hombres se implican solo en tareas de crianza más lúdicas, como enseñarles a los niños a andar en bicicleta.

Mamás sin trabajo

La encuesta también indica que el 44% de las mamás no tiene un trabajo remunerado y solo el 33% tiene uno a tiempo completo.
Arriagada cree que “se necesitan políticas públicas que no solo promuevan la inserción laboral de las mujeres, sino que logren desfeminizar los cuidados de los hijos y de las tareas tediosas de la casa”.

Gonzalvez dice que cuando tienen hijos, un gran número de mujeres se dedican a tiempo completo a la crianza. “La mayoría señala que no externaliza de forma remunerada el trabajo doméstico, que por ello recae sobre todo en ellas”.

Además, el 40% cree que hoy es más difícil ser mamá, porque hay mucho más riesgo que antes en cuanto a delincuencia, abusos sexuales y pederastas.
Pero Arriagada dice que es un tema de percepción. “Las redes sociales y los medios de comunicación hacen que se difundan mucho más casos así. Están dejando de normalizarse actos como la pedofilia y el abuso sexual, que antes no se discutían y se silenciaban”, señala.

Correia dice que nueve de cada 10 mamás no cuenta con apoyo pagado, pero sí con el de sus mamás, tías o amigas. “Ahí se va reflejando que la maternidad se vive en una dimensión comunitaria, más acompañada. Además, tienes más información, más redes y personas a las que acudir si tiene dudas”. Por lo mismo, otro 26% indica que es más fácil ser madre hoy que lo que fue para sus madres, ya que cuentan con mayor cantidad de información y más redes de apoyo.

El tema de las redes de apoyo tiene que ver con algo generacional, añade Arriagada. “Tienen menos hijos que sus madres y sus madres tienen una mayor esperanza de vida, entonces son las abuelas las que ayudan a cuidar a los nietos. Cuando no tienes acceso a un jardín o salacuna público o no puedes pagar uno, las abuelas son una red de apoyo fundamental”.

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