Columnas

27 de julio de 2015

Congreso del 2020: más fragmentado, un poco más de mujeres y una UDI más pequeña

Por Entrevista a Claudio Fuentes

Un nuevo sistema electoral hará su estreno en las parlamentarias del 2017.¿Se cumplirán las promesas aparejadas al fin del binominal? Eso le preguntamos a Claudio Fuentes, PhD en Ciencias Políticas.

El cambio de la ley electoral funciona así: en vez de 120 diputados, se elegirán  155, y estos representarán a 28 distritos en vez de los actuales 60. Los senadores subirán de 38 a 50 y sólo habrá una circunscripción por región. En ambos casos se modifica el número de cupos por distritos y circunscripción. Y eso, que ya no sean sólo dos por cada unidad electoral, es lo que sepulta el sistema que nos rigió por 26 años.

Claudio Fuentes, director de la Escuela de Ciencia Política UDP.

Claudio Fuentes, director de la Escuela de Ciencia Política UDP.

La consigna del ‘‘fin al binominal’’ vino con promesas. Entre ellas que el nuevo Congreso tendrá más mujeres, que las minorías e independientes estarán mejor representados. En fin, un espejo de la sociedad.

¿Será así? ¿Qué Congreso tendremos el 2020? Se lo preguntamos a Claudio Fuentes, cientista político y académico de la Universidad Diego Portales, y éstas son las tendencias que él visualiza:

Nada radical:

‘‘El cambio en el sistema electoral introduce la posibilidad de que entren nuevos actores. Pero no va haber un cambio tan radical respecto de la actual composición ’’, dice Fuentes. Lo que sucede es que con el binominal un independiente requería del 30% para ser electo. Esa barrera baja  a entre 25% y 11%, dependiendo del número de diputados a elegir.  A más diputados, menos votos se requieren. Pero ‘‘el umbral de 11% es incluso alto para una colectividad nueva’’.

Y eso provoca el efecto siguiente.

Fragmentación:

‘‘A los partidos pequeños con pretensiones nacionales lo que les va a convenir es ir en pacto. A Evópoli, por ejemplo, un partido nuevito, le conviene más hacer pacto con Renovación Nacional o con otro. Entonces, vamos a ver una estructura más de pactos y alianzas que van a llevar a estos partidos. Y las fuerzas políticas tradicionales mantendrán su dominio sobre la escena política’’.

‘‘Una vez que lleguen al Congreso, veremos una mayor fragmentación, pues como los pactos serán con el fin de salir electos cuando logren el objetivo, comenzarán a dividirse’’.

‘‘Entonces nuestro escenario político en 2020 va  a ser de una moderada mayor fragmentación, pero con las fuerzas políticas tradicionales aún dominando la escena política, es decir, el PPD, el PS, la UDI, etc’’.

 

20% de mujeres:

El nuevo sistema electoral trae una ley de cuotas para incentivar a los partidos a incluir mujeres en sus listas. Cuatro de cada 10 postulantes al Congreso deben ser féminas y por cada una que salga electa, el partido que la lleva recibirá  500 UF. Para que Fuentes ‘‘en la elección de 2017 tendremos más mujeres candidatas. Pero la ley de cuotas no transformará radicalmente el equilibrio. El cambio va ser más bien gradual. Hoy en la Cámara hay un 12% de mujeres y en el Senado 5% ó 6%. Por lo tanto, el 2020 es probable que tengamos un 20% de mujeres o un poquito menos’’.

 

Más conflicto

En la negociación:

‘‘Las exigencias de transparencia y probidad van a aumentar y, por lo tanto, debiésemos tener una política más transparente y muchísimo más negociada. El modelo de hoy con actores sociales de veto, es decir, capaces de bloquear iniciativas frente al Congreso, se va a intensificar. Por ello, va a ser mucho más costoso el proceso de negociación legislativa. A eso se suma la mayor fragmentación y que se potencian los actores sociales. Es un escenario más conflictivo  que el actual’’.

 

Uno o dos diputados ‘‘temáticos’’:

‘‘Las causas temáticas como el movimiento ecologista, la causa gay., son muy marginales en Chile en términos electorales. Les ha ido muy  mal general. Y los actores tradicionales tampoco las incorporan en sus demandas. En 2017 podría presentarse un partido indígena. Pero su fuerza será marginal respecto de la política tradicional. Las causas temáticas en 2020 tendrán uno o dos parlamentarios, no creo que más. Salvo que ocurra el Big Bang, o sea un quiebre completo del sistema político, que no veo’’.

 

UDI más pequeña:

‘‘El principal partido de Chile, que tiene cerca de un 22% de los diputados, va a tener una menor representación. Por dos razones: Primero, con el binominal el partido más favorecido es la UDI, que se sobrerrepresenta en unos 7 puntos. La segunda razón para  esa baja es que la UDI era el partido que más fondos recaudaba en el mundo privado y con el cambio de la ley de financiamiento, con la crisis de las empresas y la política, va a tener menor recaudación, y la elección les será más difícil. Pero la caída no será dramática’’.

 

Sin tercera fuerza:

‘‘Es muy improbable que emerja un tercer bloque alternativo que rompa este duopolio de las dos principales coaliciones. Hay un elemento clave que en Chile no está pasando: cuando hay una crisis política profunda surge una alternativa potente. Pasó en España con el Podemos  o en su momento en Brasil con el PT. Esa alternativa ya debería estar gestionándose, pero no aparece, pues  los movimientos sociales en  Chile no se institucionalizan. Por un lado, la acción colectiva es muy costosa y el Estado tampoco la fomenta. Además existe una tradición de fragmentación política de la izquierda en Chile. Es una tradición histórica, por la que la izquierda no ha actuado en frentes amplios- como en Uruguay-sino vía la conformación de partidos o escisiones de éstos. Eso les hace muy difícil llegar a acuerdos sobre el mismo tema. Un ejemplo: la proliferación de movimientos sobre la Nueva Constitución’’.

Ver entrevista en lasegunda.cl

 

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