Columnas

7 de noviembre de 2016

“De los que se manifiestan por Guillier o Piñera, ¿cuántos van a votar?”

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Por Entrevista a Claudio Fuentes
Claudio Fuentes, director de la Escuela de Ciencia Política UDP.

Claudio Fuentes, director de la Escuela de Ciencia Política UDP.

Una mirada más técnica y, por cierto, crítica sobre las metodologías que hoy están usando las encuestas de opinión pública tiene el director de la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad Diego Portales. Responsable durante años de los estudios de opinión que realiza ese plantel, afirma que en el país “tienden a usarse técnicas de bajo costo, encuestas telefónicas, y por lo tanto, el tipo de muestra es sesgada hacia sectores urbanos, gente con celular. Buenas encuestas necesitan de una buena muestra, son más costosas, y más lentas. La ventaja de las telefónicas es que son rápidas y los cuestionarios son breves; generan menos rechazo también”.

-¿Por qué habla de “sesgo”, si hoy sin distinción todos tienen un celular?

-La tasa de personas con celular en sectores rurales es baja, la conectividad no es buena; es muy difícil llegar a ellos. Además, tenemos una sociedad menos receptiva a las encuestas: la gente contesta mal o no contesta, y eso afecta la calidad del instrumento.

El tipo de pregunta también es importante -afirma el cientista político- y, por lo general, se hacen pocas. “Con voto voluntario tiene que haber un set de preguntas para mostrar perfiles de ciudadanos y poder cruzar datos como identificación política, última votación, etc.”, dice, y explica que en Estados Unidos el foco es segmentar al grupo objetivo que muy probablemente irá a votar. Y ahí se concentra la estrategia electoral. “Me pregunto por los que se manifiestan por Guillier o Piñera, ¿cuántos van a votar? ¿Qué posición política tienen? ¿Son votantes probables? ¿De dónde son? Esa desagregación hoy es clave”.

-¿Es lo que vimos en la municipal? Como no se ha logrado incorporar el factor abstención, los resultados sorprenden, como le pasó a Piñera en 2012 y ahora a Bachelet.

-Exacto, la predictibilidad mejoraría con un análisis y metodología más sofisticados. Para ser predictivas, hoy las encuestas deben hacerse muy cerca de la elección, con un muy buen instrumento y una muy buena muestra, tres condiciones costosas, lentas y que no se dan en Chile.

-¿Qué gravitación deben tener, entonces? Siguen levantando y sepultando candidatos…

-En el sistema político hay una sobrevaloración del instrumento encuesta; es uno de muchos y con baja capacidad de anticipar resultados, menos a un año de una elección. Lamentablemente, se toman muchas decisiones en base a instrumentos que tienen muchos problemas. Por ejemplo, lo que pasa con las reformas. Se pregunta: ¿usted aprueba o rechaza la reforma educacional? La gente dice “rechazo”, pero no sabemos si se opone al contenido, a la forma, a medidas específicas.

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