Columnas

6 de julio de 2015

De santo a rehabilitado

Por Claudio Fuentes
Claudio Fuentes, director de la Escuela de Ciencia Política UDP.

Claudio Fuentes, director de la Escuela de Ciencia Política UDP.

Para la opinión pública, todos son culpables hasta que se compruebe lo contrario. Una severa crisis de confianza en las instituciones recorre las conversaciones entre los chilenos. La idea que existe abuso de poder no es nueva. Lo nuevo es que hoy los tribunales comienzan a ventilar delitos, malas prácticas y vínculos indecorosos.

Toda relación entre negocios y política es sospechosa. Incluso aquellos vínculos legales son condenados.

Enríquez-Ominami entró también  en la categoría de estos sospechosos.

Primero se informó  de reuniones sostenidas por el ex candidato con Patricio Contesse. ME-O lo reconoció, pero informó que ni él, ni su productora, ni el PRO, ni ningún dirigente de esa tienda tenía facturas o boletas de SQM.  Luego,  se  revelaron intercambios entre el ex secretario general del PRO y ex mano derecha, Cristián Warner, y SQM. Esta vez Enríquez-Ominami indicó que no podía hacerse cargo de declaraciones de terceros y donde se menciona a su persona. Dijo no conocer a Ponce Lerou y que tampoco se ha enriquecido ilícitamente.

El problema es doble.

Por una parte, pasó a engrosar la lista de candidaturas tocadas por estas investigaciones en las que su círculo más cercano se ve cuestionado.

En esta dimensión, le corresponderá a la Fiscalía determinar si en aquellos aportes se cometieron delitos.

Pero, más importante, lo que está detrás es el cuestionamiento radical a la forma en que se ha financiado la política. Para una expectativa ciudadana que espera personas libres de todo vínculo ”espurio”, aceptar que ” no somos santos”  hoy es un problema político.

¿Preferirá el electorado el 2017 a un ”santo” que nunca tuvo vínculos  con el dinero?¿O bien se inclinará por un ”rehabilitado”que reconoce sus pecados?  Enríquez-Ominami ha comenzado a dejar de ser un santo. Veremos si la sociedad lo acepta en su condición de rehabilitado.

 

Ver columna en lasegunda.cl

En Portada

cerrar