Columnas

6 de abril de 2018

De una a cinco estrellas: Expertos califican el gabinete de Piñera a casi un mes de asumir

Por Oriana Piffre

El mejor evaluado fue el titular de Segpres, Gonzalo Blumel, mientras el rendimiento más bajo fue el obtenido por el ministro de Educación, Gerardo Varela. El gabinete obtuvo, en promedio, una calificación de tres estrellas.

Gonzalo Blumel – Evópoli – Ministerio Secretaría General de la Presidencia

Los expertos lo definen como alguien ponderado, un líder silencioso y una persona conciliadora. Aparece como el que está dispuesto a conversar con todos, por los acercamientos que ha tenido con bancadas de oposición y oficialistas. Por eso, ha surgido el término Blumel-lovers. Por estar domiciliado el ala liberal de Chile Vamos, se le percibe como alguien que logra conectar con otras posturas y generaciones. Algunos consideran que todavía es una apuesta y que está por probarse, por no haber presentado proyectos emblemáticos aún.

Andrés ChadwickI – UDI – Ministerio del Interior y Seguridad Pública 

Los analistas consideran que ha asumido como jefe del equipo político en propiedad y que está jugando un rol protagónico en la marcha del Gobierno. Se le atribuye el logro de haber sentado en la misma mesa (la del grupo de trabajo por la infancia) a personeros del Frente Amplio, PPD y PRSD, pues iniciar un diálogo con la oposición era uno de los mayores desafíos del Gobierno. Cuenta con la confianza del Presidente, por lo que a menudo funciona como un acelerador y un freno de Piñera y tiene la capacidad de contenerlo. En este segundo periodo, se le percibe más mesurado y ponderado, además de cuidadoso desde el principio de las declaraciones que da.

Felipe Larraín – Independiente – Ministerio de Hacienda

Los expertos piensan que ha sido muy fiel al espíritu del Gobierno, y que no ha cometido errores desde el punto de vista de la centro derecha. Por otro lado, creen que la centroizquierda está bastante intranquila con su orientación económica que no se cuadra con el espíritu reformista. Se muestra sin miedo a tomar decisiones y se considera que tiene espacio para desempeñar un rol ofensivo. Un ejemplo de esto es el anuncio de una nueva reforma tributaria. Sin embargo, se le critica que aparezca como más cerca de favorecer los intereses de algunos sectores que los de la ciudadanía en general con declaraciones, por ejemplo, sobre impuestos. Incluso hay quienes comentan que tiene un discurso desproporcionado al comparar Chile con países desarrollados.

Roberto Ampuero – Evópoli – Ministerio de Relaciones Exteriores

Tuvo una prueba de fuego, que fueron los alegatos ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Se considera que el contexto le favoreció, porque es bien percibido quien representa los intereses del país. Existía la duda de si iba a seguir un camino cercano a su pensamiento personal o si jugaría un rol de Estado. Finalmente se ajustó a un libreto técnico y tuvo un desempeño correcto. Sin embargo, los expertos critican su falta de expertise en diplomacia y algunas declaraciones incendiarias que no ayudaron a bajar los niveles de agresividad con un país tan clave como Bolivia.

José Ramón Valente – Independiente – Ministerio de Economía, Fomento y Turismo 

Los expertos lo evalúan principalmente desde las polémicas declaraciones que ha hecho y creen que han sido desafortunadas. Se le considera agresivo dentro de los márgenes permitidos y comentan que no ha confrontado los temas de relevancia. También destacan que no ha abandonado del todo su perfil de columnista y de comentarista de política económica, más que de gestor de ella. Ha ocupado el espacio, y entendió su rol, en términos de mejorar la economía, además de fijar metas en materia de inversión Sorprendió al señalar que el Estado no está para favorecer a los empresarios, sino que a los ciudadanos.

Isabel Pla – UDI – Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género

A pesar de que tuvo un debut polémico por sus posturas con respecto al aborto y a la identidad de género, ha logrado dar ciertas señales de continuidad e impulsar una agenda blanda que se enfoca en temas como la violencia a la mujer y la desigualdad salarial. También logró distanciarse de la polémica del decreto del Minsal. Como ha elegido tópicos a los que nadie se va a oponer, demuestra, a juicio de los expertos, que no quiere exponerse y que ha tratado de mantener un perfil bajo. Para algunos, indica que entendió que el Ministerio de la Mujer no se agota en los temas propuestos por el gobierno anterior. Aunque es percibida como una persona controversial y que va al choque, hay quienes consideran que es razonable dentro del dogmatismo.

Alberto Espina – RN – Ministerio de Defensa Nacional 

Los analistas destacan que ha tenido un desempeño más bien discreto y ausente. A pesar de que no se ha tomado el protagonismo, tampoco se proyecta como un ministerio débil. Se considera que su trayectoria política le deja un acotado margen para la equivocación. Ha sido bien recepcionada su postura clara con respecto al caso de corrupción de las FF. AA. , al decir que le parece una sinvergüenzura.

Hernán Larraín – UDI – Ministerio de Justicia y DD. HH. 

Los analistas definen los temas que están en su cartera como complejos, álgidos e incendiarios, y se trata particularmente del problema del Sename y del proyecto de ley de identidad de género. Con respecto al primero, hay quienes lo han visto ausente y un poco perdido, e incluso invisibilizado por figuras como Felipe Kast. Pero con respecto al segundo, ha demostrado estar mucho más abierto al diálogo de lo que se pensaba y más conectado con la temperatura ambiente de la ciudadanía, lo que se atribuye en parte a que es padre de los creadores de Una mujer fantástica. También ha conseguido, a pesar de militar en la UDI, alejarse de la posición en contra y permitir que se centre en la figura de Jacqueline Van Rysselberghe. Atacó la pelota en vez de esperar a que le explote en la cabeza, opina un experto.

Gloria Hutt – Evópoli – Ministerio de Transporte y Telecomunicaciones 

Los expertos comentan que tuvo un debut polémico que la dejó en una situación complicada respecto al Transantiago. Algunos critican que la acción pudo haberse hecho de forma más elegante y que generó la sensación de estar postergando una solución a un problema que no conoce, debido a que provocó esa impresión al asegurar que los tiempos de viaje no son malos. Su prueba de fuego será la disputa entre Uber y los taxistas, un tema que la administración de Bachelet no pudo resolver. Otros consideran que sus declaraciones con respecto al machismo la sitúan como un personaje interesante, sobre todo por estar en una cartera tradicionalmente masculina.

Cecilia Pérez – RN – Ministerio Secretaría General de Gobierno

En su segunda vocería de Gobierno, los analistas la ven en un rol no muy distinto al que conocíamos y que se ajusta a un libreto bien estudiado. Aunque hay quienes opinan que ha entrado con un buen registro y no ha hecho polémica por frases desafortunadas, otros consideran que es demasiado confrontacional y que podría usar un tono más conciliador. No aparenta utilizar una estrategia dada, lo que se le atribuye a su función de jugar con la temperatura del momento, procurando bajarla cuando está alta y viceversa. Su vocería es percibida como legítima por la población, porque se considera que cuenta con la confianza del Presidente

Alfredo Moreno – Independiente – Ministerio de Desarrollo Social 

Desde antes de ganar la elección, había mucha presión sobre su figura, nominándolo algunos incluso a candidato presidencial anticipadamente. Partió con un aura de convertirse en la autoridad social y con la función de devolver el ministerio al eje y corazón del Gobierno, pero todavía no se entiende exactamente cuál es el plan y su rol es percibido como difuso. El hecho de que esté al frente en el grupo de trabajo por la infancia revela que el Presidente quiere que las áreas que cubre tengan relevancia mediática. Los analistas critican que no tiene claro el relato del Gobierno en cuanto a superación de la pobreza y que ha replicado la focalización en el gasto social como herramienta para superarla, lo que es acotado, antiguo y conservador.

Pauline Kantor – Independiente – Ministerio del Deporte 

Los analistas comentan que se ha mantenido muy al margen de la opinión pública en una cartera absolutamente invisibilizada, pero que ha logrado una correcta manera de presentarse. Dirigir el ministerio del Deporte es un desafío, porque es complicado hacerse notar, opina un experto. Ha sido bien recibida su perspectiva con respecto a que el deporte no es solamente el de élite sino también la actividad deportiva. Las banderas que tiene son dos: el deporte masivo y el alto rendimiento. Es una buena combinación entre el deporte de élite y el familiar, opinan.

Nicolás Monckeberg – RN – Ministerio del Trabajo y Previsión Social

Aunque aseguran que todavía se encuentra en un período de luna de miel y que hay que esperar a que actúe, los expertos coinciden en que ha sido un ministro dialogante al reunirse con actores como la ANEF y la CUT. Sin embargo, sus declaraciones han estado en la mira. Sus palabras sobre el alza del desempleo y los días de vacaciones fueron calificadas como destempladas y sospechosas. También afirmó que el sistema de AFP no funciona para todos los chilenos, lo que puede ser un gol si se traduce en que la gente lo perciba como un ministro empático, así como uno en su contra debido a que abre una ventana por donde pueden entrar las demandas. Los analistas consideran que está apostando a un manejo político más que a uno técnico.

Marcela Cubillos – UDI – Ministerio de Medio Ambiente 

Aunque los analistas afirman que es muy pronto para evaluarla porque no se le ha visto actuar mucho, coinciden en el interés por monitorear qué pasará en la cartera por la importancia que tuvo durante el Gobierno de Bachelet y el rol que juega en su legado. Al venir después de Marcelo Mena, quien terminó siendo considerado el ministro regalón de la ex Presidenta, existe la noción de que debe llenar una chaqueta demasiado grande. Se le percibe como una persona prudente y más identificada con un ala conservadora, aunque afirman que la han visto dispuesta a conversar y a ser pragmática.

Juan Andrés Fontaine – Independiente – Ministerio de Obras Públicas 

Su imagen fue fuertemente golpeada por los tacos en carreteras durante Semana Santa, y aunque algunos defienden que es injusto atribuirle la responsabilidad, otros consideran que era su oportunidad para lucirse. Tras la crisis, los analistas consideran que su reacción fue descriptiva y poco ejecutiva, y que impactó en que la gente lo viera como no resolviendo un problema grave que los afectó directamente. También afirmó que el aumento del tráfico es una buena noticia porque significa que hay más libertades, lo que, a ojos de los expertos, demuestra que tiene una mirada muy economicista del problema y no una perspectiva sistémica y que no entiende los desafíos de las ciudades modernas. El problema le impactó especialmente porque a este Gobierno se le exige, más que a ningún otro, la eficiencia.

Emilio Santelices – Independiente – Ministerio de Salud 

Se le han visto dos facetas: La ampliamente aceptada, que ha sido su participación en la campaña de vacunación por la influenza, y la ampliamente criticada, que fue la presentación del protocolo sobre el aborto en tres causales. El hecho ha sido interpretado como ir en contra de un tema sobre el cual existe aparente consenso y las voces femeninas lo han calificado como una acción sumamente inapropiada y que vulnera los derechos de las mujeres, lo que le ha ido generando un posicionamiento negativo ante la población. Por su perfil técnico, existen dudas con respecto a su manejo político y su capacidad de comunicar y defender lo que está haciendo, que serán puestos a prueba cuando sea el primer ministro en enfrentar una interpelación.

Cristián Monckeberg – RN – Ministerio de Vivienda y Urbanismo 

Tiene como ventaja ser conocido por haber sido diputado y presidente de RN. Por lo mismo, los expertos consideran que la gente todavía no lo reconoce como ministro, por su débil manejo comunicacional. No ha sabido encontrar su lugar, opinan. Algunos se atreven a aventurar que pasará sin pena ni gloria y que lo más probable es que regrese a la Cámara en 2022. Su trabajo, consideran algunos, es más técnico que político, y que debiera figurar en los medios solamente cortando cintas.

Gerardo Varela – Independiente – Ministerio de Educación 

Los analistas señalan que entró como una figura lejana y lo sigue siendo y que no ha salido a conversar con la oposición. Se considera que no manejó bien el fallo del Tribunal Constitucional, que aunque no dependía de él sí afectó a su cartera, una de por sí compleja. La agenda del ministerio tampoco aparece controlada por él, sino fijada por hechos externos. Sus declaraciones sobre que el tiempo de las marchas ya pasó y que ahora corresponde estudiar fueron recibidas como paternalistas, graves y no conciliadoras, que terminaron por provocar innecesariamente a un movimiento estudiantil que estaba desarticulado. También hay quienes lo ven como un comodín o una ficha de cambio que puede ser reemplazada ante la primera crisis.

El análisis fue realizado por:
Marco Moreno, decano Facultad de Gobierno U. Central – Mauricio Morales, director Centro de Análisis Político U. de Talca – Kenneth Bunker, director del Programa Electoral U. Central – Cristóbal Bellolio, académico Facultad de Gobierno U. Adolfo Ibáñez – Gonzalo Müller, director Centro de Políticas Públicas U. del Desarrollo – Javiera Arce, académica U. de Valparaíso – Oriana Piffre, coordinadora del Observatorio de Gobierno e Innovación Publica U. Diego Portales – María Cristina Escudero, académica Instituto de Asuntos Públicos U. De Chile

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