Columnas

15 de octubre de 2015

Debate constitucional se erige como la bandera electoral de las próximas campañas

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Por Claudio Fuentes
Claudio Fuentes, director de la Escuela de Ciencia Política UDP.

Claudio Fuentes, director de la Escuela de Ciencia Política UDP.

Una serie de lecturas generó ayer el anuncio del inicio del proceso constituyente por parte de la presidenta Bachelet, pero el mundo político se tendió a quedar esencialmente con una: las elecciones presidenciales y parlamentarias de 2017 estarán cruzadas por el debate sobre una reforma a la Constitución en el país.

Es que al delegar en el próximo Congreso la definición del mecanismo para una nueva Carta Magna, la jefa de Estado sugirió parte del contenido de lo que serán las plataformas programáticas de los próximos candidatos a La Moneda y al Parlamento. Lo que no está exento de algunos riesgos.

Así lo interpretaron los mismos parlamentarios. De hecho, para el senador PPD, Felipe Harboe, “no cabe ninguna duda, la próxima campaña presidencial va a estar determinada por las posiciones que los candidatos o candidatas adopten en torno a la nueva Constitución y el contenido de la misma”, dijo, subrayando que en la oferta de propuestas electorales podremos ver temas como “el derecho de propiedad, el tema de agua, el semipresidencialismo, en definitiva, el rol del Estado”.

Mientras el presidente de la DC, senador Jorge Pizarro coincide con su par del PPD, al señalar que el tema constitucional “va a tener influencia en las elecciones”, el timonel de la UDI, el también senador Hernán Larraín desestima que este debate vaya a tomarse las próximas campañas electorales pues considera que “las convicciones ciudadanas no apuntan en la línea de centrarse en el tema constitucional”.

Es más, el líder del único partido político que a la fecha se resiste a una nueva Constitución, advierte que en el país “hay un malestar ciudadano, mucha pobreza, desigualdades, centralismo, hay inquietudes en temas más sectoriales, como los de la seguridad y la salud, y lo que se requiere es una propuesta que logre resolver el conjunto de estos temas y en eso la incidencia constitucional no es la relevante”.

De ahí que a juicio de Larraín el debate por una nueva constitución además de ser “un tema artificial”, agrega “ciertos factores de inestabilidad institucional que no son positivos”.

Analistas ven ciertos riesgos

Desde la vereda de las ciencias políticas, los expertos coinciden en que las próximas elecciones estarán marcadas por el debate constitucional. Pero algunos ven más riesgos, como que algún caudillo asuma el desafío como sucedió en Venezuela en la década de los 90 o que quien llegue al gobierno clausure el tema y todo sin terminar con la incertidumbre.

Así lo destacó la analista política María de los Ángeles Fernández, para quien “la Presidenta abrió un itinerario, sin tomar una decisión y pensando que con esto va dejando contento a todo el mundo, pero sin amortiguar la incertidumbre, porque será el eje de las próximas campañas como pasó en Venezuela en 1998 que lo tomó Chávez hasta ser presidente”.

Más optimista la cientista política de Chile21, Gloria de la Fuente destaca que “existe la esperanza de que el tema constitucional se transforme en un elemento de movilización electoral en las próximas elecciones. Hay una necesidad imperiosa de movilizar al electorado y una discusión así de importante podría provocar ese giro”.

Un vuelco que a juicio del director de Escuela de Ciencia Política de la UDP, Claudio Fuentes, no será tan así pues es “difícil que se revierta la tendencia de abstencionismo que es estructural”.

Mientras que para el analista Antonio Horvath el tema está por verse y dependerá del avance del contenido. “Si no nos quedamos pegados en el mecanismo y se discute contenido, este será un tema muy importante en las próximas elecciones”.

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