Columnas

7 de junio de 2018

Defensa de Burgos y Correa a Santelices: La riesgosa jugada del Gobierno que presiona a la DC

Por Claudio Fuentes

“Activaron una bomba de tiempo al interior del partido”, dijo el presidente electo de la DC, Fuad Chahín, luego de conocer la decisión del Gobierno de convocar al ex ministro del Interior, Jorge Burgos, y al ex subsecretario de esa cartera, Jorge Correa Sutil, como abogados defensores del ministro de Salud, Emilio Santelices.
A juicio del nuevo líder de la colectividad, la aparición de dos figuras emblemáticas de la falange detrás del secretario de Estado, quien enfrentará una acusación constitucional por no aplicar la ley de aborto en tres causales, no hizo más que aumentar las dudas del partido ante el llamado a los acuerdos que realizó el Presidente Sebastián Piñera.

El efecto que genera es que muchos que estaban decididos a no apoyar la acusación, a raíz de esto están revaluando su decisión, aseguró Chahín, opinión que luego fue compartida por el diputado Gabriel Silber, quien agregó que el Gobierno contaminó con su decisión de politizar la defensa, el curso y destino del libelo. Podría reevaluar mi voto.
La misma postura planteó el diputado Pablo Lorenzini: Si no se aclara qué es lo que hace Burgos como abogado del Gobierno, nosotros estamos pensando en evaluar nuestro apoyo, algo que el legislador Víctor Torres ya tenía definido. Indudablemente esto genera confusión y esto tiene una trascendencia política (…) a mi juicio es inaceptable, dijo.
En ese contexto, se abrió el debate sobre si la estrategia de La Moneda fue adecuada para acercar a los sectores moderados de la DC hacia el centro o terminará jugando en su contra, como anunciaron los parlamentarios del partido. Entre los expertos consultados con Emol hay dudas sobre los efectos de la medida.

A juicio del profesor de la Escuela de Ciencias Políticas de la U. Diego Portales, Claudio Fuentes, probablemente el interés del gobierno se asociaba con demostrar que la acusación no tenía el apoyo de toda la oposición y señalar que un sector político de la oposición incluso estaba dispuesto a defender aquella postura desde la perspectiva jurídica-legal.
En esa línea, el académico sostuvo que considero que esta decisión será negativa para el Gobierno por dos motivos. Primero, genera un distanciamiento del actual liderazgo de la DC, ya que la acción política del gobierno fue percibida por el actual liderazgo DC como un intento de poner una cuña en la oposición y aquello evidentemente causó molestia”.
Y segundo, esta decisión es muy riesgosa, por cuanto podría generar que algunos congresistas democratacristianos cambiaran su voto y concurrieran a aprobar la acusación constitucional. Mientras más votos DC apoyen la acusación, más pierde el gobierno, enfatizó.

La compleja posición de la DC
Una visión distinta planteó el cientista político y profesor de la U. de Talca, Mauricio Morales, quien sostuvo que se ha juntado el hambre con las ganas de comer: Mientras el Gobierno aspira a generar una coalición que rompa las fronteras de la derecha, la DC aboga por una escisión de la izquierda más radical.
Por tanto, para el Gobierno esta jugada corre claramente a su favor. Estoy seguro que en el mundo de derecha hay mejores abogados que Burgos y Correa, pero el punto político que está haciendo el gobierno consiste en desnudar las divisiones del PDC e incrementar las fisiones dentro del partido, añadió.

Según Morales, el Gobierno sólo cosecha ganancias con la división de la DC, como mínimo, obtiene que algunos legisladores de ese partido comiencen a apoyar sus propuestas. El propósito es conseguir que sus diferencias con la izquierda sean tales que la DC actúe como un partido aislado y capaz de generar mayorías circunstanciales para La Moneda.
Adicionalmente, no es el Gobierno el que genera las divisiones dentro del PDC, sino que son sus propios líderes los que buscan al Gobierno para agudizar la crisis. De esa forma, varios líderes que se quedaron en el partido y que no quieren seguir, están buscando una excusa para ser expulsados y, de esa forma, salir victimizados del partido, aseguró.
En tanto, el experto en comunicación política y académico de la Universidad Alberto Hurtado, Fernando García Naddaf, quien señaló que el Gobierno está haciendo su juego. Queda en evidencia su intención de acercarse al centro simbólico de la política chilena. Lo de Burgos y Correa es sólo la última movida.

Como en toda acción estratégica, lo que hay que evaluar es identificar quienes quedan desplazados ante cada jugada. En este caso, hay un nuevo ‘toreo’ hacia la DC que ya viene sacudida con la Federación Humanista Social Cristiana, y antes, con las renuncias de Martínez, Alvear y Aylwin, recalcó.
García Naddaf advirtió que esta situación sin duda que pone incómoda a la DC, en su aspiración de generar una imagen política coherente ante la ciudadanía. Su dirigencia debe estar trabajando por la coherencia de esa imagen pública que es un capital de comunicación política, pero estas acciones minan el trabajo de ese capital.
Finalmente, el profesor advirtió que si habrán costos para la Moneda, es difícil que ésto sea un gatillante para endurecer las posiciones de la DC en el Congreso. Pero sí puede ser una gota más en un vaso que de a poco se va llenando.

Leer en Emol

En Portada

cerrar