Columnas

20 de agosto de 2014

¿Dónde está el traje a la medida?

Por Mauricio Morales

mauricio morales

 

 

 

 

 

 

Mauricio Morales

Publicada el miércoles 20 de agosto de 2014 en  La Tercera

La reforma al sistema electoral está más cerca que nunca. Se superó la valla en la Cámara, donde se hizo una serie de modificaciones sustanciales. Entre ellas, eliminar la posibilidad de que las listas dupliquen el número de candidatos. Esto hubiese aumentado exponencialmente los costos de información para los electores, generando confusión y tardanza al momento de votar. Otra modificación importante fue aumentar la devolución por concepto de gasto en campaña para las mujeres, lo que permitirá nivelar las condiciones de competencia frente a los hombres. ¿Qué reparos subsisten frente a la reforma?

La principal crítica de algunos sectores es que esta reforma es un “traje a la medida”. Más que un argumento, es un “tic”. Los críticos se han colgado de lo que sucede en el distrito de Atacama para descargar su oposición frente a la reforma. Como ese distrito elige 5 diputados, entonces sus votantes quedan sobre-representados en comparación, por ejemplo, con el distrito 2 de Iquique que, con un tamaño poblacional similar, elige sólo 3 escaños. ¿Por qué se produce esta anomalía? Los dibujos distritales del régimen de Pinochet dejaron sobre-representada la región de Atacama. Como el nuevo mapa electoral se hace con esos distritos, entonces naturalmente la región sigue sobre-representada. Una opción es reducir a 4 diputados a fin de corregir el problema.

¿Qué otro argumento existe para catalogar la reforma como un traje a la medida? Un análisis algo más sofisticado indica que ese traje a la medida no existe. Es cosa de calcular la tasa de sobre o sub-representación de cada distrito para percatarse de aquello. Hay distritos sobre-representados como Atacama (donde hay un porcentaje de escaños asignados a esa unidad territorial que es superior al porcentaje de población que representa ese distrito), y distritos sub-representados como el que agrupa las comunas de Independencia, Recoleta, Maipú, Estación Central y Cerrillos (antiguos distritos 19 y 20). Con los datos de sobre y sub-representación en mano se debe probar más seriamente la hipótesis del traje a la medida. Si esa hipótesis es correcta, debiese existir una relación directa entre sobre-representación y porcentaje de votos de la Nueva Mayoría. Es decir, el traje a la medida supone que la Nueva Mayoría sobre-representó los distritos donde era más fuerte a fin de maximizar la ganancia. Sería algo muy similar a lo que hizo el régimen de Pinochet al dibujar distritos muy grandes y otros muy pequeños pero todos con una asignación de dos escaños (binominal). Lo curioso es que en los distritos pequeños (con preeminencia de población rural) el “Sí” había obtenido una votación por sobre el promedio, y en los distritos grandes había recibido una paliza del “No”.

¿Qué sucede al hacer un ejercicio similar con la reforma que impulsa el gobierno? Si existe una relación directa y fuerte entre el porcentaje de votos de la Nueva Mayoría y la tasa de sub y sobre-representación distrital, entonces la hipótesis del traje a la medida tendrá asidero. Si sucede lo contrario, la hipótesis queda descartada. Pues bien. Es este último resultado el que se obtiene. La correlación, incluso, sería aún más baja si al distrito de Atacama se le asignaran 4 y no 5 escaños. Si esa es la discusión y eso es que le fundamenta la tesis del traje a la medida, no vendría mal corregirlo para anular la crítica. El otro camino es mejorar la sub-representación en la Región Metropolitana, pero eso implica aumentar el número de escaños. El problema es que los críticos a la reforma no quieren más representantes. Más bien dicho, no quieren reforma.

En Portada

cerrar