Columnas

18 de enero de 2016

El libreto de Lagos

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Por Mauricio Morales
Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP

Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP

El ex Presidente no sólo mantiene una sostenida ronda de reuniones con dirigentes y parlamentarios de la Nueva Mayoría, sino que, además, se ha preocupado de reconstruir lazos rotos y generar nuevas complicidades para fortalecer su liderazgo, una apuesta clave si es que opta por repostular en 2017.
Puntualmente a las 11 horas -tal como estaba agenda-do-, el alcalde de Lo Prado y vicepresidente del PPD, Gonzalo Navarrete, tocó el jueves 14 el timbre de la casa de dos pisos que alberga a la Fundación Democracia y Desarrollo, en Providencia. En su oficina, que está ubicada en el segundo piso del edificio, lo esperaba el líder de la entidad, el ex Presidente Ricardo Lagos. Ambos sostuvieron una conversación larga, a solas y muy franca, para resolver cuentas pendientes y comenzar a reconstruir las confianzas.

En mayo próximo, resultado de un acuerdo amplio que ya está sellado entre los principales líderes PPD, Navarrete será el reemplazante de Jaime Quintana en la cabeza de la colectividad. Por lo tanto, el edil va a liderar al partido en las próximas elecciones municipales, parlamentarias y presidenciales, escenario que es analizado por Lagos, quien mira con interés la eventualidad de una repostulación a La Moneda.

Las esquirlas de episodios pasados entre ambos, sin embargo, mantenían tensión en una relación que podría ser clave en un futuro cercano. La controvertida salida de Navarrete de la Subsecretaría de Salud durante el gobierno de Lagos, el 30 de octubre de 2002, debido a irregularidades detectadas por la Contraloría en la difusión del Plan Auge -investigación de la cual sería absuelto por el propio organismo fiscalizador en 2005- fracturó su relación.

Con 77 años, en tanto, Lagos alcanzó el cuarto lugar entre los personajes mejor evaluados en la encuesta CEP de noviembre. El ex mandatario alcanzó un 36% y quedó a un punto de Sebastián Piñera e Isabel Allende, dos potenciales competidores si es que el ex presidente decide, ahora sí, repostular a La Moneda. Aunque ha evitado despejar las dudas al respecto, Lagos ostenta por lejos la mejor evaluación de una figura PPD, imponiéndose a la alcaldesa Carolina Tohá y a su propio hijo, el senador Ricardo Lagos Weber. También se ubica por sobre la Presidenta Michelle Bachelet.

En ese contexto, una de las primeras tareas encomendadas al alcalde por los líderes de las tendencias del PPD que apoyan su candidatura fue zanjar a la brevedad posible las diferencias con quien hoy aparece como la carta más fuerte de la colectividad en la carrera por La Moneda, y uno de los principales activos de la Nueva Mayoría para los comicios de alcaldes y concejales de octubre próximo.

El tiempo apremia y en la mesa que hasta mayo encabezará Quintana esperan que en el consejo nacional del partido, el próximo sábado 23 en el Centro Cultural de Lo Prado, los militantes ratifiquen una propuesta para que Lagos participe activamente en proclamaciones de candidatos municipales y sea protagonista del diseño de campaña del PPD. Son pequeños gestos que se van sumando. En la directiva saben que el ex presidente no será patrimonio exclusivo de la colectividad y que dirigentes de otros partidos de la Nueva Mayoría -el PS, el PR e incluso la DC- ya comenzaron a preguntar formalmente si pueden contar con el ex mandatario en sus actividades en terreno o si pueden utilizar su imagen en los afiches.

Lagos estará por esos días en un seminario en Myanmar (ex Birmania) exponiendo sobre la transición política chilena. Pero en el PPD esperan que el ex mandatario envíe una carta de saludo, explicitando una suerte de “nuevo trato” con la colectividad -que incluye una militancia activa-, de la cual es uno de sus fundadores.

“No podemos desconocer la relevancia de la figura de Lagos para los militantes del PPD. Eso no significa que estemos en ninguna carrera aún”, comentó el líder del partido, Jaime Quintana, a Reportajes.

En la colectividad no recuerdan un período con tanta actividad partidaria del ex gobernante como la de los últimos 15 meses. En noviembre de 2014, Lagos intervino en el consejo nacional del partido; en septiembre de 2015 expuso sus reflexiones sobre la contingencia en la comisión política de la tienda, y en diciembre encabezó junto a su hijo una de las actividades del aniversario del PPD en Valparaíso.

En paralelo, el ex presidente ha marcado presencia potenciando el debate sobre la Carta Fundamental a través la iniciativa “Tu Constitución”, escribe columnas, presenta libros y no se resta de episodios de la contingencia, como su polémico llamado al ministro del Interior, Jorge Burgos, en plena crisis en la que éste decidía su continuidad en el gobierno.

A todo ello, Lagos suma activa defensa, mapa en mano, de la posición de Chile ante La Haya en el extranjero y una nutrida agenda internacional.

Aunque en la directiva PPD pretenden esquivar una definición explícita en el corto plazo a favor de una respostulación del ex presidente, en los próximos meses la idea es investir a Lagos de una suerte de “prioridad” en caso de que decida competir, es decir: formalizar el hecho de que es la primera opción para el partido. En el PPD afirman que las señales enviadas por el ex mandatario evidencian que mira con interés la posibilidad de retornar a Palacio, pero que aún faltan deudas por saldar.

El fantasma de Allende
En los últimos dos meses, Lagos se ha puesto en contacto con más de una decena de dirigentes de la Nueva Mayoría. Marco Antonio Núñez (PPD), Camilo Escalona (PS), Felipe Harboe (PPD), Osvaldo Andrade (PS) Ignacio Walker (DC) y Carlos Montes (PS), además de la casi totalidad de los miembros de la directiva PPD, entre otros, han conversado con él largamente de distintos temas.

Varios comentan que, a diferencia de ocasiones anteriores, donde siempre el principal orador era el ex presidente, hoy Lagos opta por escuchar, hace preguntas y presta atención a las apreciaciones de los dirigentes sobre la contingencia.

Todos coinciden en que no es explícito sobre su futuro cercano, pero que lo ven más entusiasta que en oportunidades anteriores respecto de la posibilidad de competir, y que a diferencia de 2008, esta vez da señales de que entiende que el escenario obliga a legitimar una eventual opción presidencial por la vía de primarias. En su círculo más íntimo, en tanto, Lagos suele repetir que todo es “revaluable”.

A quien el ex mandatario ha enviado recados para que se sienten a conversar es al senador Guido Girardi. Al líder PPD no le entusiasma un eventual regreso del ex presidente y ha preferido mantener distancia y no reunirse -por ahora- con él. Girardi es reconocido como uno de los principales promotores en la Nueva Mayoría de la opción de Marco Enríquez-Ominami. Pero en las últimas semanas, tras la vinculación del líder del PRO en casos de financiamiento irregular de campañas, el senador ha optado por congelar cualquier tipo de gestión. Al menos por un rato.

Según afirman miembros de su círculo, Girardi ha sostenido que Enríquez-Ominami aún no está fuera del tablero presidencial. Lo contrario, sin embargo, piensan varios de sus compañeros de partido, que también veían con simpatía al líder del PRO, pero que tienen una mala evaluación del manejo del ex diputado respecto de su situación judicial.

La duda que se ha instalado en este sector es con qué Lagos se podrían encontrar si es que decide competir: con el defensor de la obra de la Concertación o con el continuador del proyecto de la Nueva Mayoría. “Si Lagos asume que este proceso de reformas es un proceso que veníamos pensando y que hoy se está plasmando, y que hay que continuar, sería el camino para que sea nuestro representante. No hay otro camino”, explica Pía Castelli, miembro de la directiva del PPD.

En el PS, en tanto, la posibilidad de que la senadora Isabel Allende se decida a competir generará complicaciones al ex mandatario.

Hace algunas semanas llegaron a la mesa socialista los resultados de una encuesta realizada por Cadem y que fue solicitada por el equipo del ex Presidente Sebastián Piñera. La pregunta clave de la medición era: ¿Si las elecciones fueran este domingo, por quién votaría usted? Piñera alcanza el primer lugar, con un 34%, sin embargo, la sorpresa vendría con la opción que remató en el segundo lugar: Ricardo Lagos Escobar, con un 16%, por primera vez por sobre Enríquez-Ominami (que consigue un 13%) e Isabel Allende, que llega en el sondeo al 6%.

El libreto de Lagos respecto del PS ha sido similar al del PPD. Así como conversó con Gonzalo Navarrete el jueves pasado, a fines de noviembre el ex mandatario ya había hecho lo propio con el ex senador Camilo Escalona, quien hace unos días, en entrevista con Qué Pasa, dijo que Lagos le daba “seguridad al país”.

La senadora -en todo caso- busca dilatar lo más posible la eventualidad de un destape presidencial y -además- su nombre aventaja a Lagos en las preferencias de la directiva PS y las bases socialistas. Como alternativa, baraja una repostulación al Senado, aunque esta vez por la V Región, e incluso algunos socialistas la visualizan como una opción para el eventual futuro gabinete del mismo Lagos.

Porque en las encuestas su valoración positiva no se transforma aún en intención de votos.

Su gran ventaja comparativa respecto del ex mandatario la tiene -en todo caso- fuera de su partido y en los sectores más de izquierda de la Nueva Mayoría, donde Lagos genera fuertes recelos.

“Para nosotros, la opción de Lagos como opción presidencial de la Nueva Mayoría no es una carta que proponga algo nuevo o sea interesante para la juventud. Por lo tanto, a nuestro juicio no sería lo ideal. No estaríamos en primera instancia con Ricardo Lagos”, explica Fernando Zamorano, secretario general del MAS. El dirigente de la fuerza que encabeza Alejandro Navarro se suma a las palabras que a principios de diciembre expresó la diputada del PC Karol Cariola: “Una candidatura de Lagos no me convoca. En su gobierno hubo una mirada neoliberal”.

Con todo, Allende y Lagos han estado en contacto y ya tendrían algunos acuerdos mínimos: ambos abordarán a su tiempo este tema, evitarán desavenencias públicas y no se ha descartado que en caso de que uno decida competir, el otro resignaría su opción.

A partir de marzo, los socialistas van a medir a los candidatos municipales. En esas encuestas pretenden incorporar un apartado para sondear a los potenciales candidatos presidenciales: Lagos, Allende y el agente chileno para la demanda de Bolivia en La Haya, José Miguel Insulza.

El vitrineo DC

El académico de la UDP y experto electoral de la DC Mauricio Morales analizó la última encuesta CEP -de noviembre pasado- y, en especial, la procedencia de las preferencias para las principales figuras presidenciales del oficialismo. En el caso de Lagos, Morales identificó que el respaldo al ex presidente en la Región Metropolitana alcanza un 25%, mientras que en regiones llega al 43,7%. Es el peor de los tres potenciales candidatos en el oficialismo.

“Claramente acá hay un efecto Transantiago. Tanto así, que en la primera vuelta de la presidencial 2013, Bachelet obtuvo un 41,6% en la Región Metropolitana, cifra distante de su promedio nacional, que fue de 46,7%”, explica Morales.

Ese escenario, sin embargo, mejora cuando se toma como muestra a todos los encuestados que dijeron estar seguros de ir a votar en las próximas elecciones. En ese apartado, Lagos empata en el primer lugar con José Miguel Insulza con 41%. La misma medición le da el último lugar al potencial candidato presidencial de la DC, Ignacio Walker, con un 24,8%.

El ex canciller -quien ha señalado que levantará una opción presidencial en 2017- también ha conversado con Lagos.

“Ricardo Lagos fue un gran presidente y sería un muy buen candidato. El punto es que un partido, en este caso la DC, que no es capaz de construir una opción presidencial propia, no tiene nada sustantivo y valioso que ofrecer al país; pasaría a la reserva y estaría resignado a vitrinear entre opciones distintas a las propias”, sostiene Walker.

En el círculo del senador aseguran que la experiencia de Claudio Orrego en 2013 golpeó tan fuerte al partido, que hoy existe temor de obtener un resultado aún peor si es que un representante de sus filas compite en primarias. De aquí a marzo, Walker pretende convencer a los principales dirigentes de la tienda de que la DC tiene que presentar una candidatura, pero, además, tiene que comprometer a toda su militancia detrás de ella.

En la falange reconocen que ese es un escenario muy complejo si es que el candidato del progresismo es Lagos. El ex mandatario ha optado por moverse con extremo cuidado en la DC, en especial por la compleja situación interna que atraviesa, aunque no pasó desapercibido en esa colectividad el respaldo entregado a Burgos en medio de su reciente crisis en el gobierno.

Lagos sigue apostando su fichas. Aunque desde su entorno aseguran que su agenda nacional estará supeditada a su trabajo internacional, que después de Myanmar continúa en febrero en Sao Paulo, en marzo en Panamá y en abril en Bélgica, es claro que el ex mandatario aún no piensa en el retiro.

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