Columnas

3 de diciembre de 2015

En Consejo Directivo de mañana Eliodoro Matte podría adelantar salida de la presidencia del CEP

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Por Claudio Fuentes
Claudio Fuentes, director de la Escuela de Ciencia Política UDP.

Claudio Fuentes, director de la Escuela de Ciencia Política UDP.

Si bien la hoja de ruta del think tank contempla que el empresario siga a la cabeza hasta mayo de 2016, algunos consejeros no desestiman que dé un paso al costado en la cita del viernes, en el espíritu de “no contaminar” en trabajo del centro de estudios tras el impacto del caso de colusión en el tissue.

La casona que alberga al Centro de Estudios Públicos (CEP) en Monseñor Sótero Sanz tendrá mañana una de las jornadas más esperadas de su historia.

Tal como ocurrió la tarde del pasado 6 de noviembre, las miradas se concentrarán nuevamente en una sola figura: Eliodoro Matte.

El presidente del think tank llegará a la primera cita del Consejo Directivo de la institución -constituido por 23 integrantes-, luego que se conociera que la empresa que lidera, CMPC, está implicada en el caso de colusión en el papel tissue.

El episodio abrió un debate sobre el futuro del empresario a la cabeza del centro de estudios, y si bien el comité ejecutivo de la entidad, en su sesión del 6 de noviembre, emitió un comunicado respaldando a su presidente y aclarando que la hoja de ruta interna contemplaba, desde antes, que Matte dejaría su cargo en mayo de 2016, cabe la posibilidad que mañana él mismo adelante su salida.

Así lo plantean algunos consejeros que asistirán al encuentro, los que pese al hermetismo previo indicaron que, más allá de que se le crea al empresario en cuanto a que no estaba enterado de las acciones de colusión, se equivocó con respecto al CEP al liderar la celebración de su aniversario en la jornada en que se invitó a la Presidenta Bachelet y sus ministros, sabiendo que venía el requerimiento de la FNE. “Eso le ha quitado piso al interior del Consejo”, sostuvo uno de sus miembros.

En ese contexto, otro consejero indicó que no era descartable que el propio Matte diera un paso al costado, “en el espíritu de no contaminar a la institución”. De hecho, al interior del cuerpo de investigadores habría cierta preocupación por las críticas que  la situación seguiría implicando para el CEP, independiente de la libertad que siempre han tenido todos para realizar su quehacer académico.

Una alternativa que se menciona es que el empresario deje la presidencia de la entidad a fin de año.

Al interior del think tank el asunto genera distintas opiniones y tampoco existe una visión única sobre qué características debe tener quien reemplace a Matte, ya sea ahora o después de mayo. Prueba de ello es que el director del CEP, Harald Beyer, dijo en entrevista con PULSO el 27 de noviembre que es importante para este tipo de instituciones que quien la presida sea un empresario.

Por el contrario, también en entrevista con este medio el 20 de noviembre, el economista Sebastián Edwards, consejero de la institución, planteó que lo más adecuado es que venga ahora un presidente de perfil más intelectual.

¿Quién debe asumir?

Fuera del CEP, las visiones al respecto también están divididas. “La función de Matte era política y simbólica. Si la dimensión del discurso académico ya está cubierta por Beyer, sería extraño que quisieran replicar el mismo perfil para una función que es esencialmente distinta”, sostiene el cientista político Cristóbal Bellolio.

La mirada de otros es que se debiera emular la fórmula de instituciones extranjeras como Brookings Institution, presidida por Strobe Talbott, ex funcionario del Gobierno de Bill Clinton, experto en política exterior y cuya carrera abarca la academia.

El director de la Escuela de Ciencia Política de la UDP, Claudio Fuentes, cita dicho ejemplo, y afirma que ese tipo de think tanks “se independizan de los grupos económicos” y “generan un polo no vinculado con el mundo empresarial y de alta calidad técnica”.

Fuentes agrega que se “debería avanzar hacia un modelo mucho más parecido a un ente profesional, sin vínculo con el mundo empresarial, pero sí con una afinidad ideológica”.

En cambio, Andrés Benítez, rector de la UAI y columnista, es partidario de echar mano a figuras que hoy mismo integran el consejo del CEP. “Sería interesante ver a una persona como David Gallagher de presidente” del centro de estudios, señala.

Benítez también menciona como posibles candidatos a otros miembros como el ex contralor Ramiro Mendoza y Sebastián Edwards.

“Son personas que están alejadas de la empresa.  Esto serviría de alguna manera para blindar la esencia del CEP y para diferenciarla de los aportantes”, afirma Benítez.

A nivel de consejeros, un nombre que hace sentido es de Leonidas Montes, que al igual que Gallagher integra hoy el comité ejecutivo de la entidad.

Por su parte, para el sociólogo Alberto Mayol lo que se defina depende de lo que quiera el think tank. “Si el CEP quiere la influencia y la capacidad de articulación entre sectores intelectuales, políticos y económicos, no cabe duda que requeriría a alguien más vinculado a la política o a la economía”.

Pero “si lo que quieren es potenciar lo intelectual, que se ha visto mermado y cuestionado por haberse convertido en un aparato empresarial, el paso sería mirar hacia lo académico, lo que implica una merma en la capacidad política, pero que le daría legitimidad”.

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