Columnas

4 de julio de 2018

¿Es usted un militante zombie?: Hay 720 mil en el país

Por Claudio Fuentes

“Suspendidos de sus derechos de afiliados”. Esa es la condición en que quedaron 720.629 antiguos militantes de los partidos legalmente constituidos que optaron por no reafiliarse antes del 15 de abril de 2017 como exigieron las leyes  20.900 y 20.915.  Se les conoce informalmente como “militantes zombies” y en el Servel hay interés por despejar su estatus y liberarlos para que sean de una vez personas independientes.

En el Senado existe un proyecto de ley que busca despejar la situación de los no afiliados. Pero no tiene urgencia. El presidente de la Comisión de Constitución de la Cámara Alta, Felipe Harboe, apunta a que por ahora la comisión esta atochada con cuatro proyectos de ley, de modo, que la iniciativa para despejar a los no militantes deberá esperar su turno.

El ex presidente del Grupo Adimark, Roberto Mendez, apunta a la necesidad de despejar de toda duda del padrón de militantes en el país. “Es claro que nuestro sistema de partido está en una situación débil y se requiere claridad en el padrón. Los partidos reciben dinero del Estado, por lo mismo, es importante establecer total transparencia”, asegura.

Desde la Universidad Diego Portales, el experto electoral Claudio Fuentes coincide en que hay que despejar cualquier suspicacia sobre los padrones de militantes. “Hoy tenemos partidos con dobles patrones, y eso genera dificultad porque la idea es regirse con nitidez por el que está legalizado”, sostiene.

Después de que terminó el proceso de refichaje legal el 15 de abril, los 28 partidos vigentes quedaron con un total de 549.197 militantes activos. 40.396 personas optaron por desafiliarse y los otros 720 mil no se acercaron a hacer el trámite. Estos últimos siguen en los registros de las colectividades, pero formalmente no son parte de ellas.  Y si quisieran acercarse ahora a renovar su militancia, quedarían en calidad de nuevos militantes, porque el proceso de refichaje se acabó definitivamente.

El intento fallido por hacerlos votar

Eliminar la calidad de militantes suspendidos despejaría cualquier duda sobre los eventuales votantes en las elecciones internas de los partidos. Hasta ahora no está por completo despejado quiénes pueden votar, o al menos no lo está por completo para las colectividades que bajaron ostensiblemente su número de militantes después del refichaje. El PS, por ejemplo, tenía más de 100 mil militantes antes de iniciar el proceso de reafiliación y terminó con 37 mil.

El reciente proceso interno del PPD que eligió a Heraldo Muñoz como nuevo presidente, estuvo precedido por un intento fallido de permitir que votaran los militantes suspendidos. El día anterior a las elecciones el Tribunal Supremo de esa colectividad emitió un fallo que abría la posibilidad de que votaran los no refichados. Pero la mesa dio pie atrás. Y es que el padrón de votantes de cada colectividad se rige por la nómina que entrega el Servel.

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