Columnas

29 de marzo de 2018

Exitoso como ministro, pero aún desconocido: Los factores que Pacheco debe considerar ante su temprana aventura presidencial

Por Claudio Fuentes

Luego de que reconociera su disposición a encabezar una eventual postulación a La Moneda, distintos expertos coinciden en que puede ser una carta atractiva, pero advierten que por ahora carece de protagonismo público y liderazgo en la centroizquierda.

“Cuando uno está interesado en los asuntos públicos, uno tiene que estar disponible para estas situaciones”, dijo esta semana el ex ministro de Energía y otrora generalísimo de Ricardo Lagos, Máximo Pacheco, ante la pregunta de si está dispuesto a competir por llegar a La Moneda en 2021.

Con ello, el ex secretario de Estado reconoció su deseo de levantarse como un referente para la centroizquierda, justo en medio del difícil trance que vive el sector tras la dura derrota obtenida en las últimas elecciones. Para ello, ya ha estado trabajando sigilosamente con un equipo y ha recibido ciertos respaldos al interior de su partido, el PS.

En medio de la sorpresa que provocaron sus palabras, los expertos y analistas políticos ven con escepticismo la temprana aventura de Pacheco, y advierten que si bien cuenta con un importante capital político gracias a su exitosa labor en el gabinete de la ex Presidenta Michelle Bachelet, sus bajos niveles de conocimiento podrían perjudicarlo en su intento.

Así lo señaló a Emol el docente de la Escuela de Ciencia Política de la Universidad Diego Portales, Claudio Fuentes, quien aseguró que “es muy prematuro hablar de la candidatura”, pero advirtió que uno de los elementos centrales que debe tener en cuenta es que “adquiera cierto protagonismo en la opinión pública, en las encuestas”.

“Él tiene que aparecer como alguien atractivo a la población. El problema que tiene es que es poco conocido en la opinión pública, aunque bien evaluado. Tiene poca penetración en términos de conocimiento, por lo tanto, mientras no sea conocido, no marque la agenda, no va a poder a llegar a ser un candidato atractivo”, indicó.

La misma visión compartió la académica de la Universidad de Valparaíso, Javiera Arce, quien recuerda que Pacheco “tiene poco conocimiento y tampoco tiene una carrera partidaria interna intensa en la que uno lo pueda identificar con ciertos sectores del PS. Además, tampoco lo hemos visto en otras incursiones aparte de lo que hizo con Lagos”.

En tanto, el cientista político de la Universidad de Talca, Mauricio Morales, subrayó que “la debilidad de esta candidatura pasa- en primer lugar- por su premura. No es razonable impulsar una candidatura presidencial a dos semanas de estrenado el nuevo gobierno y en el peor momento de la centro-izquierda”.

“Además, Pacheco representa al mundo de Lagos, que fue el sector derrotado en el PS por Guillier”, añadió, junto con apuntar que su apellido puede ser un problema. “Un Pacheco-Matte no es precisamente representativo de la diversidad de Chile, por lo que será visto como un candidato de la elite o como una especie de delfín de Lagos”, indicó.

Las fortalezas del ex ministro

No obstante, los analistas reconocen ciertas fortalezas en la figura del ex ministro. Morales recuerda que “él salió bien evaluado del gabinete de la Presidenta Bachelet, y tiene ganas de liderar y ordenar a un grupo que aún está atontado por la derrota. La centro-izquierda está acéfala y, en tal sentido, no le costará tanto sobresalir”.

Asimismo, recuerda que “en su rol de generalísimo de Lagos fue capaz de convocar a distintas generaciones políticas, lo que retrata su apertura y disposición para dialogar con distintos sectores, y siempre se ha mostrado como un político moderado y con ganas de recuperar o rearmar un pacto entre el PS y el PDC”.

En tanto, Fuentes señaló que “quien quiera ser presidenciable requiere cierta capacidad de liderazgo dentro de la oposición y la pregunta es hasta qué punto él está dispuesto a hacer eso. Su fortaleza principal es su buena gestión como ministro”.

Finalmente, Arce destaca que “tiene una imagen amable, es cercano a los poderosos, a los empresarios. Podría ser un buen candidato para alguna gente, pero falta todavía. Hay mucho por hacer, hay que ver cómo se va a mover el FA, que ni muertos apoyarían una opción de estas características y ellos tienen hartos votos”.

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