Columnas

3 de julio de 2014

Homoparentalidad y adopción

Por Florencia Herrera

florencia herrera

 

 

 

 

 

 

Publicada el 03 de julio en La Segunda

La homoparentalidad no es algo nuevo. Gays y lesbianas siempre han sido padres y madres, ya sea adentro del clóset en una relación heterosexual o, más recientemente, utilizando las posibilidades de la reproducción asistida o la legalización de la adopción en países como Holanda, España, Reino Unido, Canadá, Uruguay y Argentina. Chile no es una excepción, también acá hay personas homosexuales y parejas del mismo sexo que anhelan y alcanzan la paternidad.

Estudios realizados en Reino Unido por la Universidad de Cambridge indican que los niños que crecen en familias homoparentales (tanto hijos de parejas de lesbianas, como de parejas de hombres gays) se desarrollan de forma sana, sin diferenciarse de sus compañeros criados en familias heterosexuales.

Las parejas del mismo sexo no tienen hijos para cumplir con las expectativas sociales, sino para cumplir un deseo profundo, común a la mayoría de las parejas heterosexuales. Para tenerlos deben ser creativos y estar dispuestos a superar importantes barreras culturales. Los hijos de parejas homosexuales son niños deseados, planificados y queridos.

Además, las familias constituidas por personas homosexuales se inscriben en contextos más amplios de familia extensa (abuelos, tíos y primos), instituciones escolares, instituciones de salud, etc. La plena aceptación en estos contextos es vital para el desarrollo sano y feliz de los niños criados por personas homosexuales.

En Chile, las familias constituidas por personas homosexuales no son visibles precisamente porque la posibilidad de la discriminación está siempre presente. Las madres y padres homosexuales han aprendido que, para proteger a sus hijos, deben esconder su relación de pareja. Pero no podemos olvidar que lo que se debe proteger, en primer lugar, es el interés de los niños. Y los hijos de padres y madres homosexuales tienen derecho a que todas sus relaciones sean reconocidas y protegidas por la ley.

Ampliar la Ley de Adopción para que parejas del mismo sexo puedan adoptar es un paso adelante en la protección de estos derechos.

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