Columnas

9 de septiembre de 2016

Las amarras de Lagos

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Por Mauricio Morales
Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP

Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP

Pese al sinceramiento del ex mandatario de asumir un desafío presidencial, en el oficialismo hay cautela y sus obstáculos se multiplican. Su figura encuentra espacios de apoyo en la élite política y empresarial, pero se aleja de los jóvenes y la izquierda más radical. Mientras tanto, hay escepticismo respecto de si su jugada le permitirá despegar de una vez por todas en las encuestas.

“Ella es mi regalona”. El senador independiente Alejandro Guillier estrechó un fuerte abrazo con la diputada del PC Camila Vallejo, frente a un grupo de partidarios del candidato a alcalde de la Nueva Mayoría en La Florida, David Peralta, también comunista. Banderas del Partido Radical, de las Juventudes Comunistas (JJ.CC.) y el PC aparecían como el decorado que se entrelazaba con los gritos de entusiasmo.

La escena fue una de las últimas de una larga jornada para Guillier, quien ese día, el pasado sábado 3 de septiembre, también visitó las comunas de Puente Alto y San Joaquín, apoyando a los postulantes de la coalición. El intenso fin de semana del senador venía antecedido por una noticia que estremeció el tablero político: el viernes 2 el ex presidente Ricardo Lagos había entregado una señal concreta en favor de una nueva aventura presidencial a sus 78 años. Lejos de los múltiples análisis y cálculos de los días que siguieron al sinceramiento de Lagos, el senador por Antofagasta y figura mejor evaluada de todo el arco político, según la última encuesta CEP, optó por seguir su libreto marcando presencia en comunas de alto valor electoral en la Región Metropolitana. Pero también buscando fortalecer sus alianzas con figuras como Vallejo, que representan, precisamente, a aquellos sectores que hoy asoman como los más complejos de abordar para Lagos: los jóvenes y la izquierda.

Para nadie es un misterio que Guillier es uno de los más serios obstáculos en las pretensiones del ex presidente de volver a La Moneda, pero no es el único.

“Será un camino difícil, pero con un objetivo noble”, escribió el ex mandatario en esa declaración pública que sirvió como el primer movimiento para desatar las múltiples amarras de una empresa que tiene como principal desafío convertirse en una alternativa competitiva frente a la amenaza de una nueva alternancia en el poder. Los fríos números muestran a Sebastián Piñera como la carta más segura para quedarse con el triunfo en 2017. Y en la Nueva Mayoría lo saben. ¿Podrá Lagos revertir esta tendencia? En el oficialismo hay más dudas que certezas.

MOVIMIENTO ANTICIPADO DE TROPAS

La noche del lunes pasado fue movida para el PS y el PPD. En las reuniones políticas de ambas colectividades ese día no había otro tema que no fuera la jugada del ex presidente Lagos. El dilema en ambos partidos era uno solo: cómo reaccionar ante la sorpresiva y anticipada irrupción del ex mandatario en la carrera presidencial. En las sedes de calles, París y Santo Domingo, en el centro de Santiago, había entusiasmo de sobra. Pero también cautela.

El ex presidente cosechó rápidas adhesiones que buscaron empujar respuestas formales del PS y el PPD, pero el resultado de esas conversaciones reveló que Lagos aún está lejos de ser una figura atractiva para la militancia de ambos partidos.

En el PS los escollos del ex gobernante tienen nombre y apellido: Isabel Allende y José Miguel Insulza.
La fricción con Allende se instaló de inmediato porque la declaración de Lagos desordenó el ambiente interno, justo en la antesala del consejo general de este fin de semana.
El lunes, mientras la comisión política discutía qué hacer con el tema presidencial, el ex presidente se reunió con diez diputados socialistas, más el senador Rabindranath Quinteros, en la casa del diputado Marcelo Schilling.

Estaban el presidente de la Cámara de Diputados, Osvaldo Andrade, y Fidel Espinoza, entre otros.
Los mismos que habían suspendido una comida con Insulza para ese mismo día, permitieron a Lagos dar una demostración de fuerza más que incómoda para la mesa directiva del partido, y sobre todo para la senadora por Atacama, quien, a modo de respuesta, desayunó el miércoles con varios de los mismos que se reunieron con Lagos. Allende resintió que algunos diputados que integran la Nueva Mayoría Socialista, colectivo transversal con el que llegó a la presidencia del PS, hayan “corrido a reunirse con el ex presidente”.

Pese a ello, hubo otro grueso de altos dirigentes del PS que reaccionaron con cautela. Uno de ellos fue el propio Camilo Escalona, uno de los más entusiastas con la opción del ex presidente, quien puso paños fríos ante la idea que surgió en la comisión política que buscaba adelantar el cronograma de definiciones presidenciales. Escalona defendió la decisión de la dirigencia de dejar todo para después de las municipales, pese a que uno de los suyos, el diputado Juan Luis Castro, buscaba apurar los plazos.

Pero no es todo. Hay otro grupo de socialistas que cree que el escenario está demasiado abierto como para inclinarse por una opción, incluso dentro del PS. Entre ellos, el presidente del directorio de TVN, Ricardo Solari, quien desde hace meses viene apoyando a la senadora por Atacama. El martes, Solari, uno de los líderes del Tercerismo del PS, fue visto en el café del Hotel San Francisco con el propio Escalona, discutiendo sobre el tema. Otros, como el ex ministro Álvaro Elizalde, han transmitido que el PS debe cuidar sus liderazgos y no desatar una guerrilla interna, a la espera de que cualquiera de las tres alternativas comience a marcar con más firmeza en las encuestas.

Esta es una de las principales aprensiones en el PS: algunos creen que Lagos no va a ser candidato y su decisión de mostrarse disponible tiene que ver más bien con una exploración que dependerá de su crecimiento o caída en las encuestas. “Lagos tendrá una excusa formal para no ser candidato si no marca en las encuestas”, dice un alto dirigente socialista.

Además, en el PS saben que, aunque Lagos y Allende no han conversado seriamente sobre el tema, entre ambos existe un pacto implícito: nunca habrá competencia entre ambos, y el que esté debajo en las encuestas dará un paso al costado. Lo mismo correría para Insulza.
Mientras tanto en el PPD, la tensión estuvo puesta esta semana sobre el presidente de la colectividad, Gonzalo Navarrete, quien tuvo que navegar con la presión de quienes empujaban una definición partidaria a favor del ex presidente.

En la comisión política del lunes pasado hubo varios en el PPD que plantearon que si el ex presidente ya se había sincerado, adelantando los tiempos, el partido no podía esperar a proclamarlo. El problema de Navarrete es su cercanía a Guido Girardi, uno de los más acérrimos detractores de Lagos en el PPD. De hecho, varios vieron a Navarrete más cauteloso frente a la irrupción de Lagos, lo que llevó incluso a que la mesa directiva suspendiera un encuentro programático para este fin de semana, con la idea de evitar cualquier alusión pública al tema. Pese a ello, la comisión política le pidió a la mesa directiva establecer una relación formal con el ex presidente e incluso la realización de un encuentro que, al cierre de esta edición, estaba siendo confirmado para el viernes o lunes. El problema que tiene el presidente del PPD es que Girardi ha buscado contener cualquier asonada en favor de Lagos, y más bien ha optado por tender puentes hacia el senador Guillier. La relación de ambos es de mucha cercanía y confianza. Dicen que Girardi incluso se ha convertido en uno de sus principales consejeros. En el Congreso grafican la relación entre ambos con un dato: fue Girardi quien le consiguió a Guillier una oficina en el piso 13 del Senado, el piso del PPD, cuando recién llegó al Congreso, invitándolo además a formar parte de la bancada.

CALCULADORA EN MANO

El problema para Lagos es que las cifras que manejan tanto en el PS como en el PPD no son favorables. La encuesta más reveladora fue la que circuló hace unos días entre varios dirigentes oficialistas: la empresa Criteria midió a Lagos, Allende, Insulza y Guillier enfrentados al ex presidente Piñera. Fuentes deQué Pasa comentaron que los resultados del ejercicio golpean las opciones del ex presidente Lagos. Aunque en todas las fórmulas gana Piñera, el senador por Antofagasta aparece como el más competitivo, siendo seguido por Allende e Insulza. Lagos asoma en el cuarto lugar.
El ex mandatario, según arrojó la misma base de datos de la encuesta CEP, tiene además altas tasas de rechazo entre los jóvenes y en los sectores más a la izquierda.

Un fenómeno del que en el PPD y el PS ya tomaron nota esta semana, pues el ex presidente es un candidato que seduce a la élite política y empresarial, lo que lo aleja cada vez más de aquellos sectores que, por ejemplo, tienen copado figuras como Giorgio Jackson o Gabriel Boric. La opción de Lagos, dicen quienes hacen esta lectura, favorece una dispersión de las fuerzas de izquierda.

Un botón de muestra: el empresario César Barros dijo incluso que votaría por “Lagos antes que Piñera”. Esta idea de que Lagos es el “candidato de la élite” alienta también a Marco Enríquez-Ominami, quien esta semana lanzó con todo su tercera aventura presidencial, apuntando precisamente a este blanco: “Es verdad que algunos nostálgicos del pasado añoran los años cuando las cosas se negociaban en la cocina y los políticos les hablaban a los chilenos desde el púlpito”, dijo ME-O.
“Lagos está muy abajo en las encuestas. Ni siquiera el ex presidente Eduardo Frei tenía tan bajos apoyos en la medición de fines de 2008. Aunque la élite lo empuje y lo proclame, hasta ahora las bases de los partidos tienen una decisión tomada. Se inclinarán por los representantes más genuinos. En el PS, por Insulza o Allende, y en la DC, por Goic, Orrego o Walker”, dice el cientista político Mauricio Morales, de la UDP y cercano a la DC.

Mientras tanto, en el entorno del ex presidente conocen de sobra este escenario y dicen que Lagos jugará sus cartas: después de su viaje a Colombia esta semana, suspenderá toda su agenda internacional y se dedicará a recorrer el país, como una forma de tomar el pulso de las municipales. Dicen quienes lo conocen que, además, sabe que debe construir un discurso renovado. Aunque cuando alguno de sus asesores o algún dirigente le ha pedido esto último, Lagos se molesta. “Quienes dicen eso no han leído nada de lo que he escrito desde que dejé de ser presidente”, dicen que recuerda aludiendo a sus escritos “de futuro”.

Otros cercanos le han recomendado que su base programática debe apuntar al concepto de “vulnerabilidad social”, el que se podría establecer sobre tres ejes: salud, pensiones y empleo. Este último, uno de los factores que más benefician al ex presidente Piñera.

EL DESCONFIADO GUILLIER

En el Partido Radical no sólo están entusiasmados con Alejandro Guillier —quien si bien no milita, es sin duda un activo del partido—, sino que, están trabajando derechamente para levantar una plataforma presiden cial.
Guillier, por su parte, recibe cada martes y miércoles a grupos de 40 candidatos a alcaldes y concejales por día en su oficina, con quienes se fotografía, graba saludos y conversa brevemente.
Para los radicales los números de Guillier cuadran perfectamente en su afán por ser más competitivo que el ex presidente Lagos frente a Piñera.

En otra encuesta que manejaba el oficialismo para medir alcaldes y concejales se incluyó hace un mes una pregunta cerrada sobre candidatos presidenciales e intención de voto. Uno de estos sondeos que se llevó a cabo en las comunas de Estación Central, La Florida, Maipú, Santiago y Cerrillos arrojó en el primer lugar de preferencias presidenciales a Sebastián Piñera, con un 14%; seguido del senador Alejandro Guillier, con 12%; el ex presidente Ricardo Lagos con 5%; quedando en el último lugar la presidenta del PS Isabel Allende, con un 2%.

En el entorno de Guillier afirman que el senador está plenamente convencido de seguir adelante en carrera, pero sin ansiedad. El periodista comentó, algunos días después del desembarco de Lagos, que “iba a seguir trabajando hasta que la ciudadanía lo decida”. De a poco ha ido superando esa idea de que “los partidos desconfían de mí” y más bien, dice uno de sus cercanos, es él quien “desconfía” de los partidos y en particular del PR, quienes siente, lo pueden estar utilizando para crecer electoralmente.
Por ello, su estrategia es seguir marcando en las encuestas, y sólo en el caso de que el presidente Lagos se dispare, se podría pensar en bajar su opción. Por mientras, el foco estará puesto en las elecciones municipales y en las giras regionales en apoyo a los candidatos de la Nueva Mayoría y que tendrán una apretada agenda durante el mes de septiembre.

Pero no sólo en el Partido Radical la candidatura de Guillier concita adhesión, también en la Nueva Mayoría ya algunos poco a poco comienzan a verlo como una alternativa real. En ese contexto, el vicepresidente de la Cámara Baja, Marco Espinosa (PR), convocó el pasado miércoles un distendido almuerzo en el Congreso Nacional con el senador, al cual asistió un transversal grupo de diputados, entre ellos, Víctor Torres (DC), Juan Luis Castro (PS), Enrique Jaramillo (PPD), entre otros comensales.

EL CAMINO PROPIO DE LA DC

Muchos pensaron que no era casual que el ex presidente Lagos expusiera su intención de volver a La Moneda justo el pasado viernes. ¿La razón? Ese día se llevaría a cabo la junta nacional de la Democracia Cristiana. La estrategia —según comentaron varios al interior del oficialismo— era incidir en el debate político de la falange para sondear el apoyo que podría obtener del partido más grande de la Nueva Mayoría. Sin embargo, nada de eso ocurrió.

El debate se centró casi de forma exclusiva en la reforma de los estatutos del partido, y sólo en algunas conversaciones en los patios del Centro de Retiro de Punta de Tralca se comentó la noticia que había marcado ese día.

Así, el espacio para el debate político estuvo limitado. Un factor que también ayudó a ello, comentan en el partido, fue que ningún miembro del llamado grupo de los 26, liderados por Mariana Aylwin, concurrió a la cita, despejando algunos temores en torno a que ocuparan la junta para exponer su visión crítica sobre el presente y futuro de la falange. Despejado eso, el discurso más político fue el de la presidenta, la senadora Carolina Goic. Intervención que, según el aplausómetro, marcó su más alto decibel cuando ratificó que la DC iba a llevar un candidato presidencial para las elecciones de 2017.
“La decisión de Lagos no alteró en nada la definición que ya había tomado la DC de llevar candidato propio presidencial. De hecho, la frase más celebrada y ovacionada fue cuando la presidenta del partido ratificó que el partido llevaría un candidato. Y esa fue la mejor respuesta a la irrupción de Lagos. Los que pensaban que con la decisión del ex presidente se iba a alterar en algo la decisión de la DC estaban muy equivocados y no conocen al partido”, explica el diputado Matías Walker.

En la DC quieren hacer las cosas bien, o al menos algo mejor de lo que ocurrió con la fallida candidatura de Claudio Orrego en el proceso eleccionario pasado en 2013. Y para ello, el tema programático es clave dentro del partido, más allá de quién lo lidere. “Necesitamos conformar mayorías. Hay que ser muy claros en esto: el camino propio es muy difícil si nosotros queremos implementar cambios relevantes y llevar a cabo proyectos significativos para el país. Por eso las decisiones electorales tienen que ser funcionales a como establecemos un trabajo con nuestros aliados”, comenta Goic.

Pese a esta definición del camino propio, varios en la DC observan que si Lagos comienza a tomar fuerza, va a resultar complejo generar un liderazgo alternativo de peso dentro del partido, sobre todo por la simpatía que provoca el ex mandatario en no pocos falangistas: “La DC hoy no tiene candidato de peso”, comenta una fuente parlamentaria de la colectividad. Además, Lagos es el candidato más cómodo para un sector transversal de la DC, donde figuras como el ex ministro del Interior Jorge Burgos y el senador Andrés Zaldívar o el ex diputado Gutenberg Martínez, estarían dispuestas a trabajar por su opción.

Y bajo ese escenario, muchos coinciden en que el factor Lagos podría ser un tema que divida al partido. Pero para contrarrestar aquello, varios estiman que la mejor posicionada para enfrentar de aquí a fin de año una figura competitiva es Carolina Goic. Ella ya decidió repostular a la presidencia DC y se espera que durante el proceso de elecciones municipales tenga una activa participación para que comience a medir fuerzas y consolidarse como la única alternativa que le pueda hacer el peso a Lagos, si es que éste mantiene su voluntad declarada de estar, eventualmente, en la papeleta en 2017.

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