Columnas

29 de julio de 2015

Los ganadores y perdedores políticos tras 57 días de paro docente

Por Entrevista Mauricio Morales
Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP

Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP

El enojo de los profesores al conocer el proyecto de carrera docente y su solicitud de retiro, la división del gremio, el súbito cambio de ministro y el rechazo a la idea de legislar en la comisión de Educación, fueron algunos de los hitos que marcaron la paralización del Magisterio. Con protagonistas clave en cada uno de dichos episodios hoy, con el paro depuesto, políticos, dirigentes e instituciones sacan cuentas y deben hacer frente a las decisiones tomadas en medio del conflicto y a las repercusiones que ya se comenzaron a sentir.

El objetivo del paro docente era ue el proyecto de carrera docente se retirara. Pero la tramitación continuó y se zanjaron modificaciones que -de cumplirse lo acordado entre La Moneda, profesores y parlamentarios- cambiarán el proyecto original. ¿Qué logró el Magisterio y cuánto cedió el Gobierno?

Inicialmente el Ejecutivo ofreció un 35% de horas no lectivas, las que hoy ascienden a 40%. Además, el gremio logró que el título univeristario fuera el requisito para ingresar a la carrera docente, bajando las exigencias puestas por La Moneda.

El Gobierno, sin embargo, no cedió a la petición de los profesores de que el estatuto docente rija para todos los colegios del país.

Otra solicitud gremial fue que para este año se suspendiera la evaluación docente y ayer la ministra dijo que “quedamos en analizarlo”.

Los profesores  lograron que el alza de remuneraciones, que en total el Gobierno cifró en 28%, se concentrara con más fuerza en los primeros años de la carrera para luego estabilizarse, mientras que el Gobierno proponía una curva que ascendía con los años.

Para ver los cambios y recalendarizar el año académico, ayer Delpiano se reunió con los profesores. Y en cita con alcaldes, se zanjó que habrá recuperación de clases efectiva con validación de la comunidad escolar, y descuentos a profesores según calendario de recuperación.

Frente a lo que viene, Ricardo Paredes, economista y rector de Duoc UC dijo: “hay elementos que pueden ser mejorados. No creo, sin embargo, que el Colegio de Profesores tenga demasiada capacidad de ser un negociador validado”.

Para el director ejecutivo de Elige Educar, Hernán Hochschild, “en temas sustanciales ya hubo bastante rediseño, ahora hay que ver el detalle, porque hay un espacio importante para mejorar”.


Éxito parcial de Adriana Delpiano: desactiva paralización, pero hoy enfrenta sus consecuencias

Debutó como ministra de Educación diciendo que no se sentaría a conversar con los profesores mientras estuvieran en paro. Aunque se dijo que la intransigencia de sus palabras sería una traba para terminar el conflicto, hoy Adriana Delpiano es vista como la única ganadora luego después del fin de la paralización. Eso sí, los expertos advierten que no hubo ganador absoluto, ya que todos cometieron errores en camino y que la titular del Mineduc es una triunfadora pracial.

Según Max Colodro, Delpiano “quedó bien en la medida que logró resolver el paro. Obtiene al menos la victoria de haber desactivado la paralización de actividades, pero en un contexto complicado: con un Colegio de Profesores quebrado, con un interlocutor muy deteriorado, y además con todas las dificultades que supone cerrar el año escolar”.

Mauricio Morales, director del Observatorio UDP, también la reconoce como una de las triunfadoras, aunque advierte que es una ganadora parcial. “Delpiano aparece parcialmente como ganadora. Esto, porque se mantuvo firme en su decisión de dialogar una vez que los profesores bajaran el paro. El revés lo sufrió en la comisión de Educación, pero luego en sala la idea de legislar fue ratificada”, dijo Morales.

El académico de la UDD, Gonzalo Müller, sostiene tajante que Delpiano gana. Y agrega que “no sé cuánto mérito atribuirle a ella en el rol, pero en los hechos, la fortalece el hecho de que se haya terminado el paro y el que se haya aprobado la idea de legislar la carrera docente. El gran éxito de la ministra es identificarse con lo que va a ser el proyecto y no con el proyecto original que ya nadie quiere”.


La Moneda: entre el desorden de la Nueva Mayoría y el “salvataje” del proyecto a última hora

La Moneda no fue un ganador claro ni un perdedor rotundo, dicen los analistas. Haber logrado aprobar la idea de legislar la carrera docente fue un punto a favor, sobre todo ante la posibilidad cierta de que el proyecto quedara postergado por un año.

Pero los votos díscolos de parlamentarios que llevaron a rechazar la iniciativa en la Comisión de Educación mostraron un desorden al interior del conglomerado que los analistas califican como dañino.

“La Moneda no fue capaz de ordenar a sus parlamentarios y de frenar al Colegio de Profesores. El Gobierno tuvo que reconocer que necesitaba a la oposición para desarticular el paro y para poder darle viabilidad política al proyecto”, dice Müller.

Morales, en cambio, apunta que “La Moneda puede respirar algo más tranquila. Claramente ha salido muy dañada producto de la descoordinación y desorden de la Nueva Mayoría en el Congreso, pero puede celebrar la aprobación de la idea de legislar”.

Para Colodro, “La Moneda logra destrabar un conflicto, pero lo hace cuando ya los plazos estaban excedidos, demostró que no tenía capacidad política para resolver la situación, tuvo que ceder y sacar adelante la carrera docente en un acuerdo de emergencia con la oposición… La Moneda queda seriamente deteriorada después de esto”.

Y aunque en medio del paro docente Nicolás Eyzaguirre dejó de ser titular del Mineduc, Colodro lo suma a uno de los perdedores mientras que Morales agrega que “no tiene nada que celebrar. Ha estado a ambos lados del mesón y en ninguno ha podido brillar”.


La incómoda posición de Jaime Gajardo: con un pie en el Magisterio y un pie en la Nueva Mayoría

No hay consenso entre los analistas sobre en qué situación queda el presidente del Colegio de Profesores, Jaime Gajardo. La crisis al interior del gremio fue mal manejada y la potencia con la que se enfrentó Gajardo con la disidencia terminó por profundizar las diferencias internas.

Mauricio Morales plantea que “Gajardo figura como ganador parcial. Fue capaz de “bajar” el paro y generar las condiciones para negociar con el Gobierno”.

Sin embargo, explica que aunque articuló con el oficialismo una salida al conflicto, su supuesto triunfo es acotado porque Gajardo “se ha ganado una fuerte oposición interna que -llegado el momento- podría fracturar formalmente al Colegio. Dicho en otros términos, Gajardo ha ido perdiendo paulatinamente legitimidad sobre sus pares”.

Más tajantes son Gonzalo Müller y Max Colodro, quienes no dudan en declarar al líder del gremio como uno de los perdedores luego de la paralización.

Para el académico de la UDD, “Gajardo se ha visto muy debilitado por la tensión que le provocan estos dos pies: un pie con el Partido Comunista en el Gobierno y otro pie en el Colegio de Profesores. Eso es algo que ha sabido explotar muy bien la disidencia”.

En la misma línea, Colodro plantea: “Jaime Gajardo es de los que queda más mal, es de los que queda más debilitado. Este paro le costó su capacidad de interlocución frente al Gobierno, y le costó también terminar con un gremio completamente dividido”.


El manejo político de Camila Vallejo es blanco de cuestionamientos

Los expertos reconocen que la situación de la diputada Camila Vallejo, presidenta de la Comisión de Educación de la Cámara y militante del Partido Comunista, fue particularmente difícil.

Tenía que asegurar una votación exitosa en la comisión de una reforma emblemática del Gobierno y tenía que hacer frente a la oposición de los profesores, con quienes fue aliada en sus tiempo de dirigente universitaria. El resultado, explican, fue completamente negativo.

Para Gonzalo Müller, “ella, quien había estado a la cabeza del movimiento social, ahora le tocó votar por el Gobierno. Fue muy difícil. Para nadie es fácil que le griten como le gritaron de las tribunas. Se ha centralizado en ella el mal manejo y la posición de lealtad al Gobierno por sobre los intereses de los profesores. Ella sí tiene responsabilidad porque presidir una comisión significa liderarla y sacar adelante los proyectos. Se les pide un manejo político que en este caso no se dio”.

Mauricio Morales, en cambio, dice que “Camila Vallejo es claramente perdedora en este contexto. Dado su rol en la comisión de Educación, es un claro revés el hecho de que la idea de legislar haya sido rechazada. Al mismo tiempo, se ganó la enemistad de parte del Colegio de Profesores, quienes en algún minuto le pasarán la cuenta”.

Según Max Colodro, la diputada comunista “sin duda quedó mal. No fue capaz de sacar la votación adelante en la Comisión de Educación, teniendo mayoría con la coalición gobernante. Quedó dañada en su capacidad política”.


Quiebre interno y no lograr retiro del proyecto llevan a adverso escenario al Colegio de Profesores

Que el Magisterio no haya logrado el retiro del proyecto de carrera docente y la agudización de la división posterior al interior del gremio, son dos de las razones que, según los analistas, explican por qué el Colegio de Profesores es el gran perdedor tras el paro.

“El Colegio queda debilitado porque se visualizan los costos del paro y no los beneficios. Además es un colegio que aparece dividido irreconciliablemente. La disputa de poder al interior no se va a poder resolver. Cuesta decir que hay un solo Colegio de Profesores”, dice Gonzalo Müller.

En este contexto, dicen, la figura del líder de la disidencia, Mario Aguilar, es clave.

Según Mauricio Morales, “Mario Aguilar logró generar una tendencia interna más robusta en el colegio, pero no mayoritaria. En un principio apareció como ganador en medio de la disidencia, más aún cuando se produjo el rechazo al proyecto en la comisión. Sin embargo el “orden” de Gajardo fue más poderoso. A Aguilar le salió el ‘tiro por la culata’. En lugar de empujar al Gobierno a retirar el proyecto, contribuyó a que el Gobierno buscara a la derecha para salir del entuerto”.

Y aunque Max Colodro comparte la idea de que es el Magisterio uno de los principales damnificados, dice que el daño principal estuvo en la imagen pública con la quedó el profesorado.

“Lo que queda más dañado es el Colegio de Profesores y la imagen de los profesores, más allá del gremio. La imagen de los profesores exponiendo a los alumnos y haciendolos pagar un costo tan alto en lo personal, sin duda genera una muy mala imagen ante la opinión pública”, dice Colodro.


El test para el nuevo referente de centroderecha: La primera señal de abrirse a negociar con el Gobierno

El haber sido pieza indispensable para que el Gobierno pudiera llegar a un acuerdo para poner en votación el proyecto de carrera docente, transformó a la Alianza en un factor clave para avanzar en la tramitación del proyecto.

Por eso, hoy los expertos la ubican en el lado de quienes obtuvieron saldos positivos, luego del paro de los profesores y del trámite inicial de carrera docente en el Congreso. A pesar de lo anterior, evitan calificarla como ganadora.

“Para la Alianza fue una oportunidad, no sabemos todavía si va a ser una tendencia. El Gobierno cambió de estrategia, valoró a la oposición y logró cerrar un acuerdo. Desde la oposición hay una oportunidad para variar, porque no siempre la única opción es decir que no, sino que también tiene que estar atenta a las oportunidades para mejorar los proyectos y hacerse necesaria”, dice Müller.

Para Mauricio Morales, “la Alianza ha sido ganadora en este proceso. Apareció apoyando al Gobierno en la idea de legislar y se mostró más unida y colaborativa respecto a la coalición de Gobierno. La gente premia a las oposiciones que intentan alcanzar acuerdos, y castiga a las oposiciones recalcitrantes. Parece que la Alianza está aprendiendo la lección”.

Max Colodro en cambio, plantea: “La Alianza queda exactamente igual a como estaba antes. Efectivamente al menos con el logro de haber sido considerado, ya que las circunstancias obligaron al Gobierno a considerarla. Desde lo político algo mejora, pero no creo que esto le vaya a dar rendimiento a la Alianza en el mediano plazo”.

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