Columnas

1 de marzo de 2017

Partidos en “modo refichaje”: entre la esperanza y la desesperación a dos meses del término del plazo legal de la entrega de firmas

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Por Mauricio Morales
Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP

Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP

Los problemas son dos: el mínimo de firmas que exige la ley, 17.500, y el plazo que se estipuló para conseguirlas, el próximo 14 de abril, por cierto, en medio de las definiciones presidenciales y parlamentarias de todos los sectores. “Lagos puede que termine saliendo de la primaria por secretaría”, advierte analista.

Apenas la “Comisión asesora presidencial contra los conflictos de interés, el tráfico de influencias y la corrupción” -que convocó la Presidenta Michelle Bachelet y que dirigió el académico Eduardo Engel- entregó las primeras luces respecto a la nueva institucionalidad que debe regir para los partidos políticos y el financiamiento de los mismos en tiempos normales y de elecciones, los líderes de las colectividades arrugaron la frente.

Más que por las limitaciones al gasto en propaganda -que en algunos casos se justifica plenamente por lo excesivo, aunque abre interrogantes respecto al encarecimiento de las campañas a causa del redistritaje que agranda los distritos y circunscripciones dentro del sistema proporcional que reemplazará al binominal-, el verdadero foco de preocupación recae en la reinscripción de los militantes.

Se trata de un requisito esencial para que las distintas agrupaciones puedan acceder a la entrega de fondos estatales y así asegurar su funcionamiento.

Los problemas son dos: el mínimo de firmas que exige la ley, 17.500, y el plazo que se estipuló para conseguirlas, el próximo 14 de abril, por cierto, en medio de las definiciones presidenciales y parlamentarias de todos los sectores.

“No es un trámite fácil para nadie”, afirma el experto electoral Pablo Lira, quien agregó que “la desafección de la gente es tan grande que no quiere simpatizar con ningún partido de ningún lado”.

A su vez, el analista de Red Liberal Davor Mimica postula que “tanto la conexión con las bases como el contacto con los militantes históricos ya no tiene respuesta, no están”.

“Por ende, este es un momento de recambio de fuerzas políticas nuevas que vienen a relevar a las que de seguro no podrán reficharse este año”, advirtió.

Los villanos

Sin tapujos, Ignacio Walker, senador de la Democracia Cristiana, manifestaba en El Mercurio que Engel “sabe de economía y de políticas públicas, pero no tiene idea de política. No conoce la historia de los partidos y las culturas políticas que representan”.

“Tenemos problemas en que la sanción sea borrar del registro de afiliados a personas que libre y voluntariamente en los últimos 50 años han decidido ingresar al padrón electoral de un partido. Eso es desproporcionado y atenta contra la autonomía de la voluntad y el derecho de libre asociación, que está garantizado por la Constitución”, disparó.

La pugna se había originado porque el economista acusó al parlamentario de “debilitar las indicaciones del Ejecutivo” al interior de la Cámara Alta, lo que generó la airada respuesta del extimonel DC.

Entre esa polémica (octubre de 2015) e inicios de 2017, mucha agua pasó bajo el puente. Con matices, Engel tuvo que admitir que las altas exigencias, lejos de facilitar, han complicado la labor de los partidos, factor que explica “las presiones para retrasar los plazos que están creciendo” a medida que avanza el calendario, manifestó.

En respuesta, los colectivos, que ya muchos líos tienen para constituir sus alianzas y definir estrategias y candidatos, enfocan sus dardos hacia el Servicio Electoral, que implementó la “Clave Única” que permite acceder por internet al proceso del refichaje, pero que para activarla requiere que los usuarios tengan que acudir en persona a una oficina del Registro Civil o de Chile Atiende.

Por tal motivo, el timonel del PPD Gonzalo Navarrete planteó como alternativa para la reinscripción que los militantes vayan directamente a una notaría o que funcionarios del Servel o del Registro Civil reciban los antecedentes.

“Vamos a solicitar formalmente que se facilite el sistema de reafiliación con el número de verificación del carnet de identidad, que debería ser suficiente para verificar la autenticidad de la identidad de la persona. Y si quieren, se puede confirmar con un correo electrónico”, indicó el dirigente.

En la misma sintonía, Isabel Allende, mandamás del PS, expresó que “hay situaciones en las cuales, en lugar de ayudar, están obstruyendo”. Esto, porque otro elemento de la nueva ley obliga que observadores externos sean ministros de fe en las instancias internas de los partidos, como elecciones y plebiscitos.

“Es importante garantizar que el Servel tenga un número adecuado de personas. Vemos que los oficiales del Registro Civil no están yendo a las sedes de los partidos cuando están haciendo eventos, vemos que el Servel no tiene suficiente capacidad y vemos una serie de alternativas que creemos que deben facilitar y no hacer más difícil este proceso”, alegó.

Por de pronto, Osvaldo Andrade, presidente de la Cámara de Diputados, descartó que haya alguna bancada interesada en cambiar la fecha de presentación de las firmas.

“Ni como socialista ni como ciudadano, póngale el color que quiera, estaría de acuerdo con eso”, enfatizó.

Cifras que asustan

Según informó Canal 13, hasta el 12 de enero los datos registrados en el Servel no eran muy halagüeños: Renovación Nacional sumaba 3.400 firmas, la Democracia Cristiana 2.656, el PS 2.161, el PPD 1.552, la UDI 1.502, el PC 678, el Partido Radical 94 y el PRO 74.

Sin embargo, luego de sus respectivas elecciones internas, tanto la DC como RN y la UDI avanzaron en la recolección, aunque las agrupaciones de Chile Vamos siguen manteniendo un déficit. Y eso que el gremialismo debutó con la modalidad “un militante un voto” y el sufragio electrónico.

Para elevar la tendencia, el PR efectuó un plebiscito ratificatorio el pasado 21 de enero, donde espera aumentar las casi 7 mil firmas que lleva recabadas a la fecha gracias al segundo aire que ganó la histórica tienda tras la proclamación de Alejandro Guillier como candidato presidencial.

“Me ha tocado ver la convocatoria”, relata el exsenador Nelson Ávila. “¿Y sabe lo que se percibe? Que el PR no crea rechazo y que aparte de la simpatía que provoca Guillier, existe un respeto y un cariño especial hacia este partido, dado que no ha estado vinculado a hechos lamentables ligados a la relación entre dinero y política”, destacó para esta crónica.

Por su parte, el pepedé, que eligió como su abanderado al exmandatario Ricardo Lagos, planificó llegar a las 10 mil adhesiones a fines de enero y completar el resto en marzo a través de la cruzada “Yo soy PPD”.

“Vamos a llegar a la meta a pesar de que la política esté en el suelo, porque siempre la elección de autoridades es motivo de interés”, nos señala muy seguro el senador de la región de La Araucanía, Eugenio Tuma.

“Con o sin Alejandro Guillier y con o sin Ricardo Lagos todos los partidos tenemos la obligación de institucionalizarnos de la forma que exige la ley”, comentó.

Inusuales ganadores

La mención para Guillier y Lagos no es antojadiza, toda vez que radicales y PPD podrían ser sancionados con la anulación de ambas postulaciones a La Moneda y la imposibilidad de llevar aspirantes al Parlamento si no logran llegar al mínimo de fichas.

A juicio del analista de la Universidad Diego Portales, Mauricio Morales, “el que está esperando con ansias que el PPD no se reinscriba es el Partido Socialista, porque su expectativa es que cerca del 60% de su militancia se vaya al PS y con eso pasaría a ser, de carambola, el partido más grande de la coalición”.

“Si el Partido Radical no cumple con las firmas no podría proclamar a Guillier. ¿Cuál es la ventaja de Guillier? Que no es militante del PR, por lo tanto, podría competir en calidad de independiente. Pero como están las cosas en el Partido Socialista, perfectamente podría llevar de candidato a Guillier”, añadió.

Manuel Antonio Garretón, sociólogo de la Universidad de Chile, pone una duda razonable al decir que “está por verse” si por efecto de la falta de firmas del PPD y el PR el favorecido termina siendo el PS.

“Los grupos de negociación tendrán que resolver eso, dado que los partidos que sí logren reinscribirse están en condiciones de proclamas candidatos presidenciales y de llamar a primarias a postulantes que no sean militantes”, declaró a Cambio21.

Ojo con la falange. Para Mauricio Morales, “si la DC logra su refichaje y proclama a su candidata (Carolina Goic), agarra un nuevo vuelo la elección presidencial y el más complicado sería, nuevamente, Lagos, quien puede que termine saliendo de la primaria por secretaría”.

La guinda de la torta está en la derecha, dado que RN y la UDI aún están lejos de los 17.500 militantes. Por consecuencia, “si no se llegaran a constituir ninguno de los dos, y sí llegara a hacerlo Evópoli, llegaríamos al absurdo de que diputados y senadores antiguos de la UDI y RN tendrían que ir como independientes en la lista de Chile Vamos, comandados por Evópoli”, ironizó.

Dadas así las cosas, nada de raro que se termine elaborando una “Ley Corta” que extienda más el plazo para los partidos en problemas, que son casi todos. Sería una salida amable a la manera republicana y en tiempos de crisis de representación, pero con el cuco populista que implica que un outsider sin militancia se ponga la banda tricolor en marzo de 2018.

Algo así como un Donald Trump versión chilensis… sería buena la excusa.

Frente Amplio también sufre

El refichaje tiene aproblemadas a las colectividades antiguas, pero no solo de la Nueva Mayoría y Chile Vamos, sino que también a las entidades alternativas que hoy trabajan en torno a la formación del “Frente Amplio de Izquierda”.

Es más, las caras visibles del movimiento, los diputados Giorgio Jackson (RD) y Gabriel Boric (MA), explicaron que antes de elegir candidato presidencial (cuyo plazo máximo es abril) esperarán que termine la fase de reinscripción de militantes de los más emblemáticos, como lo son el Partido Humanista y el Partido Ecologista Verde.

Cristián Villarroel, vicepresidente nacional del PEV, nos dice que “lo de las firmas es un tema central para nosotros. No todas las agrupaciones van a poder estar refichadas. Es por eso que estamos en la calle”.

“En el caso de los ecologistas, tenemos una agenda programática que no provoca rechazo. Los efectos del calentamiento global, los glaciares, las centrales hidroeléctricas y muchos otros asuntos ligados al cuidado del medioambiente son una buena plataforma de conexión con la gente”, remarcó.

Refichaje por mail

La noticia fue bien recibida por los denominados “partidos tradicionales” y claramente rechazada por las nuevas colectividades que acaban de constituirse y los movimientos que están en formación.

Es que luego que el Servicio Electoral aprobara como tercera modalidad de refichaje que los interesados se reinscriban en sus partidos a través de un correo electrónico, adjuntando una copia del carné de identidad escaneado, las reacciones no se hicieron esperar.

Hasta ahora, el refichaje se hacía de forma presencial ante un ministro de fe y a través de una modalidad “online” con clave única entregada por el Registro Civil.

Sin embargo, ante los problemas que han experimentado las entidades de las coaliciones grandes para juntar las 17.500 firmas antes del 14 de abril, el Servel accedió a la petición del PPD, una de los más afectados, que consistió -sin rodeos- en “simplificar” el procedimiento.

La medida fue discutida y votada el pasado 23 de enero dentro de un telón de fondo que graficó de forma crítica el expresidente de la Comisión Asesora Presidencial Eduardo Engel, quien manifestó que “las presiones para retrasar los plazos están creciendo”.

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