Columnas

26 de septiembre de 2016

PPK cumple 60 días como Presidente de Perú con un 63% de aprobación

Por Carlos Meléndez

9-carlos-melendez-copyEl gobernante peruano ha generado positivas expectativas y ya ha logrado diferenciarse de su antecesor, Ollanta Humala.

Ganó por apenas 41 mil votos en la segunda vuelta del 5 de junio: 50,1% contra 49,8% de Keiko Fujimori. Su partido, Peruanos por el Kambio, es apenas la tercera fuerza del Congreso, con sólo 18 escaños de 130, muy por debajo de los 72 que tiene el fujimorismo. Pero así y todo, Pedro Pablo Kuczynski se las ha arreglado para generar una sorprendente expectativa positiva en Perú, con una dulce luna de miel en estos primeros 60 días en el Palacio Pizarro.

El primer logro del nuevo Presidente peruano no se debe a ningún anuncio rimbombante, tampoco a promesas de reformas estructurales de rápido fracaso, como le ocurrió a su antecesor, Ollanta Humala. Lo primero que se destaca en Perú cuando se comenta cómo ha sido la gestión de PPK es que su aprobación se sitúa en un 63% según Ipsos. Entre quienes lo respaldan existe la creciente percepción de que Kuczynski, de 77 años, tiene buenas ideas, que está trabajando para mejorar la economía y que posee experiencia como economista.

Precisamente es la economía lo que está en el centro de su gestión. En ese marco, viajó a Chile como Presidente electo a la cumbre de la Alianza del Pacífico, visitó China y en los últimos días ha generado aplausos en Nueva York en el marco de la Asamblea General de la ONU. “PPK es un hombre de negocios. Sabe cómo negociar y atraer inversión privada. Sus giras internacionales son fundamentales para atraer capitales. Además es experto en destrabar proyectos truncados. Ahí está el énfasis de sus primeros meses”, dice a La Tercera el analista político peruano y académico de la UDP, Carlos Meléndez.

“En su gestión, se muestra muy dinámico, con la batuta en distintos temas de gobierno, como el programa económico y la seguridad ciudadana. Recientemente, ha visitado China, el principal comprador de productos peruanos, y se ha reunido con los máximos dirigentes de ese país, al que ha pedido inversiones en infraestructura”, complementa el politólogo y encuestador limeño, Luis Benavente.

En ese sentido, los peruanos atribuyen a PPK un importante liderazgo, un fenómeno que también se dio al comienzo del segundo gobierno de Alan García en 2006 y que coincidió con la bonanza económica peruana. A pesar de la caída del precio de las materias primas, la actividad económica de Perú se incrementaría 4% en 2016 y 4,3% en 2017, por lo que liderará la expansión regional, de acuerdo a lo proyectado en agosto por el titular del Banco Central de Reserva, Julio Velarde.

Los analistas también destacan que, a diferencia de otros gabinetes muy cuestionados, el equipo de PPK es visto como más transparente e institucional. Ahí destaca Fernando Zavala (primer ministro), Martín Vizcarra (Vicepresidente), Mercedes Aráoz (segunda Vicepresidenta) y Alfredo Thorne (Economía). Por ahora, ninguno de los “peso pesados” genera suspicacias, aunque Meléndez pone una alerta: “El 50% ya desaprueba al ministro de Economía y Finanzas, cuando normalmente no tienen tan alta desaprobación”.

Rutina de ejercicios

Otro punto, un poco más espinoso, es el riesgo de que PPK dependa en exceso de la aprobación ciudadana para paliar su escaso apoyo en el Legislativo. “Lo que el Perú ve es a un Presidente que quiere hacer las cosas pero depende de la oposición fujimorista para concretarlas. Es decir, necesita de su principal adversaria (Keiko) para echar a andar un plan de reactivación económica y ordenamiento de las finanzas públicas. El único gran punto que tiene a favor el gobierno es que el fujimorismo comparte buena parte de su visión económica, de ahí la necesidad de llegar a un entendimiento para implementar reformas necesarias. Precisamente en estos días vemos al Congreso debatiendo si otorga o no facultades para que PPK y sus ministros legislen en materias que usualmente son propias del Parlamento”, plantea a La Tercera el analista político peruano, Pedro Tenorio.

Este tiro y afloja entre PPK y la bancada fujimorista podría haber copado la agenda del gobierno, pero Kuczynski -coinciden los analistas- ha sido inteligente con su estilo. “Se le ve más fresco y campechano”, comenta Tenorio. En ese sentido, gran revuelo generó que PPK mandatara a sus ministros -y a él mismo- a realizar rutinas semanales de ejercicios físicos en uno de los patios del Palacio Pizarro. “El deporte fomenta valores importantes”, señaló el gobierno a comienzos de agosto.

Pero Meléndez advierte que una vez que se acabe la luna de miel varias preguntas deberán tener respuestas: “¿Qué va a pasar con la descentralización? ¿Cómo frenar la conflictividad social? ¿Cómo llevar adelante la reforma política?”, concluye este politólogo.

“Hay en la población una expectativa respecto a los cambios que él debería implementar (más agua potable, infraestructura y obras) que si no se vislumbran en vías de solución a partir de los 100 primeros días pueden producir crisis políticas”, advierte Tenorio.

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