Columnas

14 de mayo de 2015

Quiénes ganan y pierden con el nuevo diseño del gabinete

Por Entrevista a Mauricio Morales
Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP

Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP

Tres días han pasado desde que se conoció la nueva conformación del gabinete.  Conocidos los ajustes, cuatro analistas políticos y académicos, Max Colodro, Gonzalo Müller, Mauricio Morales y Eugenio Guzmán, desmenuzan los nuevos equilibrios  y el cuadro que hoy forman los 23 ministros. Dicen que más allá de los triunfos personales evidentes -como el desembarco de Jorge Burgos en Interior o de Rodrigo Valdés en Hacienda- las designaciones dejaron heridos y victoriosos dentro de las colectividades y en los círculos de asesores de La Moneda.

Hay plena coincidencia en que el nombramiento de Burgos dejó a la DC, particularmente al ex presidente Ignacio Walker y a la corriente interna de los príncipes, como los ganadores indiscutidos del ajuste ministerial. La señal política que implica instalar a un “moderado” como jefe de gabinete, dicen, es que triunfan definitivamente los matices por sobre la retroexcavadora.

Además del triunfo de la lógica del diálogo por sobre la imposición de las mayorías que implicaba la retroexcavadora, el PPD es sindicado por los analistas como uno de los partidos más perjudicados por la salida de un militante emblemático como Rodrigo Peñailillo. Mencionan al timonel Jaime Quintana como uno de los más visibles perdedores.

En la misma línea, con la baja de cinco a tres ministros, el Partido Socialista también queda en el bando de los derrotados. Tanto el actual timonel, Osvaldo Andrade, como la futura presidenta, Isabel Allende, son mencionados como perdedores. Explican que Andrade no logró instalar al subsecretario Mahmud Aleuy como ministro, y que Allende no tuvo la fuerza suficiente para evitar la baja en la representación.

No hay claridad sobre en qué pie quedó el Partido Comunista. Porque si bien su representación ministerial subió con la designación de Marcos Barraza en Desarrollo Social, los expertos dicen que hay dos costos que el partido tendrá que asumir. Primero, que se reabra el flanco de conflicto que supone la administración comunista en la Universidad Arcis, y segundo, que tendrán que aceptar que la designación de Barraza es una compensación por sello moderado que tiene el nuevo gabinete.

Pero también explican que la ministra Ximena Rincón queda en una posición contradictoria, porque gana y  a la vez pierde. Pierde porque abandona el círculo de influencia que significa pertenecer al comité político, pero triunfa porque a diferencia de Elizalde y Peñailillo, logra ser reubicada en Trabajo y quedar a cargo de una reforma emblemática.


Sube Aleuy y Partido Comunista abre nuevo flanco

El subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, es uno de quienes sacan cuentas alegres, dice Guzmán. Explica que el trabajo que ha realizado Aleuy durante los gobiernos de la Concertación en materia de análisis electoral, no solo lo permiten identificarse con la historia del conglomerado, sino que es un activo para la labor que deberá realizar con el ministro Jorge Burgos.

A nivel de partidos, dice que la colectividad ganadora fue la Democracia Cristiana. Según Guzmán, la maniobra de instalar a Burgos como jefe de gabinete es una señal potente, tal como fue la designación de Edmundo Pérez Yoma en la primera administración de Bachelet. Pero advierte que hay que esperar para ver cómo Burgos llevará adelante la agenda de reformas sin generar conflictos al interior de su propio partido.

En el ala de los perdedores ubica a la senadora y futura presidenta de los socialistas, Isabel Allende. La razón detrás de esto, dice, es que ella asumió un discurso de apoyo irrestricto a Bachelet y que a pesar de permitirle ganar en las internas, no le permitió siquiera mantener la presencia que tenía el PS en el gabinete.

Entre los derrotados está el ministro de Desarrollo Social, Marcos Barraza y el PC. “El nombramiento es muy raro”, dice. Esto, porque el vínculo de Barraza con la Universidad Arcis abre un nuevo foco de conflicto para el partido. Pero advierte que la pérdida no es completa, porque a pesar de los problemas que generará la designación de Barraza, es un hecho que los comunistas aumentaron su representación en un 100%.


El doble triunfo de Eyzaguirre en Educación y Hacienda

Para Colodro, el ganador indiscutido fue el ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre. Esto, porque logra mantenerse a cargo de las emblemáticas de las reformas de la Nueva Mayoría y porque “puso a un hombre de su extrema confianza como ministro de Hacienda”, en referencia al también PPD, Rodrigo Valdés.

Los otros ganadores son Ana Lya Uriarte, según Colodro, por ser una de las artífices del nuevo diseño. Enrique Correa lo suma “porque quedó la sensación de que su relación profesional con Díaz e Insunza supone un vínculo de influencia”.

Gana el ex presidente de la DC, Ignacio Walker, porque su lógica de los matices triunfa sin apelación.

Explica Colodro que “el número uno de los perdedores es Quintana y la retroexcavadora”. Esto porque triunfan los matices por sobre la mayoría sin diálogo y porque cae a un emblemático para la gestión de Quintana como fue el ex ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo.

Quien también pierde es el PC. Esto, porque “el contenido de las reformas se modera” y se reinstala la lógica de la Concertación, a la que ellos siempre fueron contrarios.

En la misma línea, dice que pierde la bancada juvenil, representada por los diputados Vallejo, Cariola, Jackson y Boric. “Es de las grandes derrotadas”, dice, ya que ellos son rostro del impulso a las reformas sin matices.


Undurraga gana pese a vínculo con Penta

El director del Observatorio Electoral de la UDP, Mauricio Morales, es el único de los expertos en mencionar al titular de Obras Públicas como uno de los ganadores. “Undurraga estuvo a punto de caer, pero la DC salió a blindarlo muy tempranamente. Los ‘príncipes’ se la jugaron por Undurraga, que al final se mantuvo en el gabinete”, dice.

Pero también es el único que incluye al líder del PRO y ex candidato presidencial, Marco Enríquez-Ominami, como uno de los triunfadores. Esto según Morales, se explica porque que “la Presidenta no puso a ningún presidenciable en el gabinete, por lo que repite la situación de 2009 donde la Concertación terminó apoyando a Frei”.

El tercer ganador es el ex ministro y director de Imaginacción, Enrique Correa, quien “logra imponer a dos de sus preferidos en el gabinete”, dice el analista.

Por el lado de los perjudicados menciona a dos personas: la ministra Ximena Rincón y el presidente del PS, Osvaldo Andrade. “Andrade sale para atrás, pues no logra poner a Aleuy como ministro del Interior”.

Explica que la situación de Rincón es diferente, porque aunque su salida del comité político es una derrota evidente, al quedar al mando de la reforma laboral tiene la posibilidad de transformar en el futuro, la pérdida en un triunfo. En caso de lograr sacar adelante la reforma, dice que podría transformase incluso en una carta presidencial para la DC.


Walker logra imponer la tesis de los matices en La Moneda

“El gran ganador es Ignacio Walker, porque finalmente es su tesis de los errores del Gobierno la que se impone. Luego de que él fue el gran perdedor del primer gabinete, hoy tiene a Jorge Burgos. Hay un premio a la constancia, a apostar a la disidencia y al matiz”. Así describe Gonzalo Müller lo que a su juicio es el indiscutido triunfo del ex presidente de la DC.

En el grupo de los ganadores también ubica a Ana Lya Uriarte, jefa de gabinete del Presidenta Michelle Bachelet. Esto, no solo por el rol que tuvo en la conformación del nuevo equipo de ministros, sino porque apuesta a que Uriarte “sí va a tener sintonía con Jorge Burgos en el eje de poder. Porque el equipo político concentra todo su poder en Jorge Burgos y por otro lado en ella”, dice Müller.

Para el analista, más que perdedores con nombre y apellido, los grandes perjudicados son dos partidos políticos. Por un lado el PPD y por otro el PS.

Explica Müller que en el caso del PPD, la colectividad salió del eje del poder y que la designación de Insunza no es suficiente para contrarrestar la pérdida de Peñailillo. Agrega que “el ministro PPD que llega a Hacienda es un ministro no partidista, no pertenece a lotes ni tiene vida partidaria. Él no le va a reportar a Quintana, a Girardi o a nadie”.

Por el lado de los socialistas, explica que el PS “es un partido que no puede exigir mucho, porque ha apostado a la lealtad y a la incondicionalidad”.

En Portada

cerrar