Columnas

23 de marzo de 2017

Se busca subsecretario de Pesca

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Por Pablo Berazaluce

Se cumplieron dos meses desde que la Subsecretaría de Pesca no tiene a su mandamás de forma oficial. En el Ejecutivo buscan elegir pronto a quién reemplazará al renunciado Raúl Súnico, que salió del cargo tras conocerse los vínculos familiares y personales con el mundo industrial pesquero. El hombre que corría con ventaja “por su manejo político” trabaja en el Gobierno, pero en Palacio detuvieron su inminente aprobación por sus nexos con el lobby empresarial.

El cargo de subsecretario de Pesca está bajo la lupa, después que el caso vinculado al financiamiento irregular de las pesqueras irrumpiera en la clase política, llegando a tocar de forma concreta a autoridades de Gobierno vinculadas al rubro, como el ex subsecretario Raúl Súnico, parlamentarios en ejercicio y gerentes de empresas y gremios de los industriales pesqueros.

Se habla de una terna, pero el nombre que más sonaba para suceder a Súnico es un conocido de La Moneda: Pablo Berazaluce Maturana. El cientista político de la Universidad Diego Portales y militante DC llegó en marzo de 2014 al Ministerio de Economía, gana cerca de 5 millones de pesos y es el coordinador legislativo del ministro Luis Felipe Céspedes. Dentro de sus funciones está el “análisis de agenda legislativa, tramitación y defensa de los proyectos de ley en el Congreso, preparación de proyectos de ley e indicaciones de los mismos, gestión en terreno de reuniones parlamentarias y asesorar al ministro en materias pesqueras y de acuicultura”, dice la descripción de sus funciones.

Dentro del sector de la pesca artesanal ven a Berazaluce como el continuador de Súnico en el cargo, aunque en el ámbito de los industriales del área la opinión apunta a todo lo contrario. “No creo que sea como el ex subsecretario. Pablo también tiene experiencia y manejo político, debido a sus redes de contacto y eso, en un mundo con intereses de varias partes, es fundamental para llegar a acuerdos. Hay que recordar que el rubro de la pesca es grande, histórico y complejo”, afirma una fuente de las grandes empresas del sector industrial pesquero.

En el caso de Berazaluce, este no es un debutante en trabajos de confianza del actual Ejecutivo. Es uno de los denominados “negociadores del Gobierno” que, junto con otros funcionarios que trabajan en Hacienda y Educación, se desenvuelven bien por los pasillos del Congreso y hasta han compartido la creación de una empresa de asesorías que los conecta con el lobby empresarial.

Ya en 2006, para el primer mandato de Michelle Bachelet, fue nombrado en la Secretaría General de la Presidencia. Asesoró a Paulina Veloso en dicha cartera y luego trabajó con José Antonio Viera-Gallo. En el último año de administración de Bachelet, fue trasladado al Servicio Agrícola y Ganadero. Allí se transformó en asesor del director nacional de la época. Un cargo que ocupó desde 2009 hasta 2011. Luego de eso y con un nuevo Gobierno en La Moneda, Berazaluce sale del servicio público y llega al sector privado.

La Moneda pone luz roja y sigue buscando

Sus nexos con negociadores históricos de la Concertación y con hombres que hoy defienden y se acercan a las autoridades públicas para plantear los intereses e inquietudes de privados, es una de las razones que habrían inquietado a La Moneda. “Conoce a personas que incluso trabajan haciendo lobby para pesqueras”, afirma una fuente a El Mostrador.

En Palacio no quieren terminar con una Subsecretaría de Pesca cuestionada hasta el final del Gobierno y por eso la decisión habría sido tomada por los altos mandos de Interior, con Mahmud Aleuy y Mario Fernández bajándole, por ahora, la cortina a quien era uno de los más fuertes candidatos. “Corría solo, sería una buena autoridad para dicha subsecretaría, pero nada puede generar dudas. Y eso pasó por La Moneda. El estándar es otro a estas alturas, luego de investigaciones judiciales que, por mucho que no existan delitos, cualquier información ambigua puede ser letal para una autoridad”, plantea alguien que está al tanto de los candidatos y de cómo va el proceso de elección.

Con Berazaluce “en carpeta pero en capilla”, surgieron otros nombres que hoy son analizados en la sede de Gobierno y también trabajan en el Ejecutivo. Uno que tiene conocimientos de Pesca y que comenzó a tomar ventaja es José Miguel Burgos, el actual director de Sernapesca. El médico veterinario, especializado en epidemiología, también se desempeñó como jefe de la División de Acuicultura de la Subsecretaría de Pesca. Ha participado además en delegaciones chilenas a nivel internacional para negociar tratados, siendo parte de comisiones expertas en materias de animales acuáticos. Para algunos dirigentes del sector, no es una mala carta, pese a que se topó con Súnico en la subsecretaría, pero la incertidumbre estriba en quién quedaría a cargo de ese organismo si finalmente él se transforma en la carta para la vacante de subsecretario.

César Antonio Astete Durán es sociólogo, socialista y trabaja en la Subsecretaría de Pesca desde 2014. Gana cerca de 3 millones de pesos. Es considerado como “un hombre de Súnico”, por sus vínculos en la Municipalidad de Talcahuano bajo el mandato de Gastón Saavedra. Es un candidato fuerte y está siendo analizado dentro de las opciones que se barajan por su rol en la crisis de la marea roja. Fue uno de los principales articuladores para llegar a acuerdos con los pescadores, además de tener apoyo en el partido para asumir la señalada subsecretaría. La descripción como asesor que sale en la página de dicha cartera es genérica. “Asesorar al Sr. Subsecretario de Pesca y Acuicultura en materias relacionadas al trabajo de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura”.

Aunque en el Gobierno no confirman que sea candidato, tampoco descartan el nombre de Jorge Millaquén, jefe de gabinete del subsecretario del Trabajo. El administrador público, que gana cerca de 5 millones y medio de pesos bajo la modalidad a contrata en dicha cartera, fue parte del equipo negociador para lograr acuerdos con los pescadores que estaban en paro y con movilizaciones en Chiloé, cuando estalló la crisis de la marea roja. Estuvo en el sur de Chile junto al ministro Céspedes en pleno conflicto. Millaquén tiene un hermano: Juan Alberto Millaquén Mercado. Este, técnico en extracción pesquera, trabajó en la Conadi en 2015 para apoyar técnicamente a la Unidad Técnica del Programa Chile Indígena y ha estado vinculado a la pesca. Entre 2011 y 2014, fue parte del directorio nacional de la Confederación Nacional de Pescadores Artesanales de Chile (Conapach), además de participar de una cooperativa de artesenales de Quellón.

El puesto que dejó Raúl Súnico sigue vacante y, aunque pescadores artesanales hicieron un reclamo al Gobierno para que designe luego a la persona que asumirá como subsecretario de Pesca, en el Ejecutivo aún no definen quién tomará dicho cargo.

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