Académica ICSO Ana Cárdenas se refiere a su investigación sobre división sexual del trabajo

En UDP se  realizó el primer encuentro del ciclo “Diálogos de la Desigualdad: La División Sexual del Trabajo”, organizado por la Escuela de Sociología UDP y el Observatorio de Desigualdades. Esta primera jornada de la actividad -que incluye tres diálogos organizados para el primer semestre académico-  contempló la presentación de la académica de la Escuela de Sociología UDP e investigadora ICSO Ana Cárdenas, quien se refirió a su línea de investigación sobre la feminización de la fuerza de trabajo, su desregulación y la consiguiente precarización laboral.

La académica, especialista en trabajo vinculado a género y que además es Doctora de la Universidad Libre de Berlín, explicó que esta línea de investigación nace a partir de la solicitud de la GIZ (Agencia de Cooperación Internacional Alemana) que pretendía “estudiar el trabajo penitenciario en Chile para promover iniciativas de trabajo al interior de los recintos penitenciarios. Eso significa que consideraba que el trabajo penitenciario podía ser un mecanismo adecuado para la ‘ rehabilitación de los reclusos’”, indicó la investigadora.

Los antecedentes que enmarcan la investigación de Ana Cárdenas, se desarrollan desde la idea  que el mercado del trabajo en Chile ha cambiado radicalmente en las últimas décadas, especialmente porque, según la explicación de la académica, se ha buscado transformar los fundamentos institucionales del orden social chileno, para hacer una sociedad de tipo liberal.

“Es por eso que en el ámbito del trabajo se introdujeron un conjunto de reformas laborales, especialmente en la década del 70’, las que buscaron asegurar y generar las condiciones para un uso flexible de la fuerza de trabajo. Dichas reformas ocurren paralelamente con los procesos de organización productiva, es decir, a nivel mundial entra en crisis el modelo de producción de tipo de industrial, situación que también ocurre en el caso de Chile, que se ve reforzado por el contexto económico y político propio del país en la década de los 70” señaló la experta en género y precarización laboral.

Para la académica, “eso significa que las empresas, en un contexto de apertura de la economía nacional tienen que repensar las formas en que se insertan en la economía nacional e internacional. Lo que lleva a que las empresas dejan de concentrar todo el proceso productivo y más bien implementan un proceso de reorganización que tiende a la descentralización de la producción”.

En la misma línea, la presentación de Ana Cárdenas se trabajó desde la noción que las empresas se organizarían en términos de cadenas productivas, donde firmas de distintos tamaños se vincularían entre sí en el marco de un proceso productivo. En ese contexto, destaca la creciente incorporación de las mujeres al trabajo productivo. Pues a partir de la década de los 80` se produce una creciente participación de las mujeres en el mercado del trabajo, participación que no es temporal, sino que tiende a asentarse y además a acentuarse.

En palabras de la Doctora de la Universidad Libre de Berlín “dentro de la sociología del trabajo una de las discusiones centrales que se han venido llevando a cabo desde la década de los 80`, es la precarización de las condiciones de trabajo, es decir, se plantea que en el nuevo contexto societal y laboral se observa que -dado el nuevo marco regulatorio laboral-, las personas se insertan laboralmente bajo condiciones de menor protección. En es sentido, es que se ha buscado entender cuál es la población más afectada por este proceso de precarización y en general, se observa que es la población femenina, en especial, aquella población que se viene incorporando recién al mercado del trabajo”.

En ese contexto, a la académica le llamó la atención que en Chile se produjera no sólo un aumento de la población penitenciara en general, sino que también un aumento sostenido de la población penitenciaria femenina.  Entonces, “lo que a mí me interesa estudiar es más bien la relación entre estos dos procesos, es decir, por un lado, la creciente incorporación de las mujeres al mercado del trabajo y su inserción precaria en este contexto laboral y paralelamente, su creciente participación en lo que es la población penitenciaria en el país”, enfatiza la experta.

Cárdenas subraya la relación entre modernidad, capitalismo, cárcel y trabajo, y dentro de ello, declara que “me interesa especialmente mirar la cárcel como institución del mercado del trabajo”. Lo anterior se entiende, dado que para la expositora la cárcel ha sido concebida como una institución que regula la fuerza de trabajo, específicamente que busca regular la oferta de trabajo y en sentido, regular el fenómeno del  desempleo.

Además, según su perspectiva, es necesario comprender la cárcel como una institución que busca regular dentro del mercado del trabajo, las condiciones de este mismo. “Yo hago una doble mirada a la cárcel como institución moderna. He tratado de mirar qué es lo que ocurre al interior de la cárcel, esto en términos de las relaciones de dominación y las de trabajo, o sea la relaciones de dominación estructurales en el espacio del trabajo” añade la primera expositora del ciclo “Diálogos de la Desigualdad: La División Sexual del Trabajo”.

Frente a sus estudios en el área, Ana Cárdenas el primer estudio que hizo en relación al trabajo penitenciario en Chile no estuvo centrado en mirar el fenómeno de la precarización laboral, sino  “fue entender las distintas formas de trabajo que se desarrollaban al interior de la cárcel y ver en el fondo qué posibilidades laborales ofrecía la cárcel como entidad del Estado a los reclusos”.

En palabras de la investigadora, “se partía de la base que el trabajo penitenciario es una forma de rehabilitar a los reclusos. Sin embargo, mi punto de vista en relación al trabajo penitenciario no se sitúa desde el punto de vista de la rehabilitación, yo lo miro desde la discusión en torno a los procesos de precarización laboral y específicamente de la feminización de las condiciones de trabajo”.

El segundo estudio que realizó estuvo centrado específicamente en los grupos vulnerables al interior de la población penitenciaria femenina  e identificar cuáles eran sus problemáticas y necesidades. Entonces, “dado que este era un estudio que se centraba en la población penitenciaria femenina y que yo tenía como antecedente el estudio centrado en trabajo penitenciario, me permitió poder establecer una continuidad entre uno y otro proyecto y así finalmente ver la integración de estas personas en el sistema carcelario”, remató la destacada investigadora y académica de la UDP.

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