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3 de julio de 2018

Con el documental “Cuando respiro” finalizó el Ciclo de Cine “Desigualdades de la vida cotidiana”

El Observatorio de Desigualdades UDP y la Biblioteca Nicanor Parra, organizaron el Ciclo de Cine “Desigualdades de la vida cotidiana”. Este ciclo abordó aquellas microhistorias de desigualdades que cruzan la vivencia y experiencia cotidiana de las personas. En el marco de esta actividad, invitados/as e investigadores/as del Observatorio de Desigualdades UDP, comentaron las proyecciones con el objetivo de dar inicio a un conversatorio en torno a las distintas dimensiones donde la desigualdad de la vida cotidiana toma lugar: educación, vivienda, territorio, relaciones interculturales, medioambiente, entre otros.

Este miércoles tuvo lugar la última sesión del Ciclo de Cine en el Auditorio de la Biblioteca Nicanor Parra. En esta ocasión fue el turno del documental “Cuando respiro” dirigido por Coti Donoso. El documental retrata el duro problema de la contaminación en Santiago, una de las capitales más contaminadas del mundo. La trama se centra en torno a Alberto, un dirigente social y el abogado Luis Mariano Rendón, quienes están conscientes de esta problemática e intentan generar un cambio, en medio de una capital que crece en forma desmedida y cuyo conflicto de fondo es la especulación inmobiliaria.

Tras la proyección de la pieza audiovisual, la directora, Coti Donoso, junto al académico de la Escuela de Sociología,  Martín Arboleda, dieron inicio a un conversatorio en conjunto con los asistentes a este ciclo.

“Esta película se estrenó en 2016 acompañada de una campaña que se llamó Podemos recuperar nuestro aire y esa fue la forma de distribuir la película”, sostuvo la directora del documental en su intervención. “Tuvimos un estreno local en 15 comunas de Santiago. Nos interesó mucho llegar a jóvenes universitarios, la idea era educar a los jóvenes con respecto a la posibilidad de cambio”, enfatizó Coti Donoso.

Respecto al tema de la contaminación, señaló que “cuando yo comencé a acercarme a este tema, que fue en los años 90, había mucha movilización con respecto al tema del aire. Fueron los años en que se armaron los primeros planes de descontaminación y había efectivamente mucho compromiso pero eso se fue desarmando poco a poco”. La realizadora explicó algunos de los factores para esta baja en el apoyo al movimiento, “se le hizo creer de manera muy hábil al santiaguino de que no hay forma de hacer otra vida, el santiaguino está acostumbrado. Por otro lado, tiene que ver con la estacionalidad, el smog no está siempre, pasa septiembre y todo el mundo se olvida del smog. Otro factor importante es que el smog es algo intangible, no es algo que tú puedas tocar”.

Por su parte, Martín Arboleda destacó que “pudimos ver representado en el documental un sitio de encuentro, de organización, donde se producen nuevas formas de solidaridad con las formas de movilización ciudadana que se desarrollan para denunciar y buscar que se regule este problema”. “Este documental me recordó mucho a los murales que pintó Diego Rivera, este muralista mexicano en Ditriot en donde retrata a los trabajadores de Ford. Uno parte del mural es particularmente potente porque muestra a un grupo de trabajadores intoxicados con los humos de los procesos industriales y salen con las caras verdes, es interesante ver cómo este documental retrata como están siendo intoxicadas las nuevas clases trabajadoras con las formas de producción”, añadió el académico.

 

 

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