Escuela de Historia UDP recibe 5 años de acreditación por la CNA

consuelo_figueroaLa Comisión Nacional de Acreditación decidió otorgarle 5 años de acreditación a la Escuela de Historia UDP. La directora de la escuela, Consuelo Figueroa, comenta cómo fue el proceso de acreditación, las debilidades y fortalezas con las que se encontraron y que significación tiene para la escuela este acontecimiento.

¿Cómo fue el proceso de acreditación?

Todos los procesos de acreditación suelen ser bastante agobiantes porque hay mucha exigencia de responder a criterios que impone la CNA, sin embargo, yo diría que los procesos de acreditación, o por lo menos como nosotros lo vivimos, fue súper enriquecedor. Fue mucho trabajo, mucha búsqueda de información, muchas reuniones, pero también mucha reflexión de cómo estamos operando como escuela y poner atención en aspectos que no siempre son tan evidentes.  Creo que significó una mirada mucho más profunda, mucho más reflexiva de parte de todos los integrantes de la comunidad que nos permitió ver qué es lo que estábamos haciendo bien y cuales son aquellos aspectos que debemos mejorar.  En definitiva, pese al cansancio, pese a todo lo difíciles que pueden ser estos procesos, fue súper enriquecedor.

¿Qué debilidades y fortalezas encontraron en el proceso?

Fue bien interesante ver que varias de las políticas que habíamos empezado a implementar a raíz del proceso de acreditación anterior y las debilidades que allí emergieron, están funcionando bastante bien. Yo creo que hemos podido hacer un seguimiento bien cercano al desarrollo curricular y al logro del perfil de egreso si bien no hemos llegado a los niveles deseados, hemos avanzado en aspectos como la progresión curricular, disminuir las asignaturas críticas, aumentar la titulación oportuna, que son los aspectos más claves dentro de los datos que pide el proceso de acreditación.

Hemos logrado hacer un seguimiento bastante cercano de la progresión curricular, de la forma en como cada curso tributa el perfil de egreso, cómo se coordinan las líneas formativas y ahora lo que vamos a hacer es fijar evaluaciones claves que nos permitan dar cuenta en determinados momentos de la carrera cómo está este avance de los estudiantes, en relación a lo que nosotros estamos prometiendo hacia el final de la carrera. Esa es una debilidad que nosotros reconocimos. Otra importante me parece a mí tiene que ver con el desarrollo de ciertas habilidades en los estudiantes, en general lo que prometemos se ve bastante cumplido, hay un reconocimiento por parte de los profesores, por parte de los estudiantes y por parte de los egresados. Sin embargo apareció como uno de los temas que no ha sido tan trabajado el desarrollo de habilidades de oralidad, que también es un tema en el que ya nos hemos propuesto una agenda para poder seguir trabajando.

Uno que es bien sensible para nosotros, si bien se ha reconocido por parte de profesores, estudiantes, egresados y también del comité de pares y de la agencia acreditadora que contamos con un cuerpo académico muy consolidado, muy productivo y bastante serio. Pese a que hemos aumentado la planta, desde el proceso anterior a este, sigue la necesidad de ampliarla un poco más y eso esperamos que se pueda hacer.

También ya hemos iniciado una serie de acciones para tener una relación, un vínculo más activo con egresados y también con empleadores, esto a través de encuestas que se hacen cada tantos años, de una serie de coloquios, etc. Hemos abierto cursos de profundización en temáticas, fundamentalmente dirigidos a profesores pero también bastante abiertos a quien quiera tomarlo, eso está andando pero todavía falta el proceso de consolidarlo.

¿Cuál es la importancia de esta acreditación?

El proceso fue muy enriquecedor, sin embargo, en una primera instancia, la agencia acreditadora decidió mantener los mismo años que teníamos (cuatro) y entregó un informe con debilidades que no se sustentaban ni en lo que nosotros habíamos presentado ni en lo que había presentado el comité de pares, lo que nos pareció bastante injusto, porque si bien todavía quedan y siempre van  a quedar aspectos por trabajar y eso es lo interesante de una institución, que se siga trabajando en procurar mejoras y en procurar ir con los cambios de las mismas disciplinas, nos parecía que habíamos avanzado bastante más y no solo por lo que nosotros habíamos hecho en nuestro proceso de autoevaluación sino por lo que había dictaminado el mismo comité de pares y por todos los anexos y documentos que presentamos.

Los procesos de acreditación son duros, implican una gran cantidad de trabajo a veces una cantidad e información un tanto excesiva, pero creo que estos procesos son súper necesarios, a lo mejor podría pensarse en otra modalidad pero yo creo que es muy importante para cualquier institución, para cualquier unidad, estar en un constante proceso de autoevaluación, dejar las miradas autocomplacientes de que estamos haciéndolo todo bien, sino que poder sentarnos y repensar qué es lo que estamos haciendo, cuáles son los fines y qué es lo que podemos mejorar. Son procesos constantes y está bueno que se nos exija hacerlo en un momento determinado.

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