Noticias

14 de mayo de 2018

Fernando Rosenblatt habla de su libro “Party Vibrancy and Democracy in Latin America” recientemente publicado

El director de la Escuela de Ciencia Política, Fernando Rosenblatt, nos habla de su libro recién publicado “Party Vibrancy and Democracy in Latin America”. El texto busca explicar los factores detrás de la vitalidad de las organizaciones partidarias en América Latina, particularmente en Chile, Uruguay y Costa Rica. A continuación, el académico entrega mayores detalles sobre su nueva publicación.

¿Cómo nace la idea de este libro?

Este libro nace con mi tesis de doctorado. Es el resultado de más de siete años de trabajo, partiendo por el proyecto de tesis doctoral -que defendí en la Universidad Católica en el año 2013-, luego complementado por un fondo semilla cuando ingresé a la UDP, que me permitió complementar el trabajo de campo y luego con mi proyecto Fondecyt, que dio el empujón final para terminar el libro. La preparación del manuscrito, después de la tesis doctoral, me llevó más de un año y después todo el proceso de revisión en Oxford University Press. Es un largo recorrido.

¿Cuál es la tesis central del texto?

En este libro intento describir y comprender cuáles son los factores que explican la vitalidad de las organizaciones partidarias en América Latina, especialmente en Chile, Uruguay y Costa Rica. Estudio los partidos más grandes de estos países, para analizar las trayectorias de largo plazo. Es un estudio esencialmente cualitativo e histórico comparado, donde se busca desentrañar cuáles son esos factores que explican la reproducción de la vitalidad de las organizaciones partidarias.

¿Por qué esto es importante?

Es relevante porque en Ciencia Política sabemos mucho sobre por qué fracasan los partidos, especialmente en América Latina, y al mismo tiempo sabemos bastante sobre los vicios de las organizaciones partidarias, pero sabemos poco o casi nada sobre cuándo sí funcionan o cuándo sí funcionaron, por qué y cuáles son los factores que determinan eso. En definitiva, esto es muy significativo, porque si tener partidos saludables es importante para la democracia y para la representación democrática, entonces tenemos que empezar a tener pistas respecto de cuándo, cómo y por qué hay partidos políticos que sí pueden funcionar. Ese es un poco el aporte que trato de hacer con el libro a una literatura –que paradójicamente es de las más tradicionales de la ciencia política- que no ha explorado mucho sobre eso.

 

¿Cómo fue la metodología para realizar este libro?

Es un estudio cualitativo, con un análisis histórico comparado, con dos estudios de caso. Hice más de 200 entrevistas en profundidad. Obviamente además de la revisión de literatura secundaria y materiales de los partidos. A pesar de todo eso, más allá de la precisión en la medición dentro de cada factor y para cada partido, la fortaleza de la investigación cualitativa radica en el estudio en profundidad, en los efectos de pensar en conceptos y en teorías. Por lo tanto, el argumento más fuerte está a nivel de la teoría más que en lo que yo encuentro para cada caso en específico, porque esa es la desventaja de la investigación cualitativa, en el sentido de la precisión en la medición. Planteo al final del libro que esto abre una agenda para el estudio de la vitalidad de las organizaciones partidarias que puede apuntar a medir de manera más precisa ciertos elementos que se desprenden de este estudio.

¿Cuál es el mayor aporte de esta publicación?

Este es un libro raro de partidos porque no tiene ni una sola mención a la cantidad de votos que tienen. No es un estudio sobre la relación partidos/electorado. No es un estudio de los partidos en el gobierno, que son las dos vertientes, especialmente la primera, en el estudio de partidos. Sino que es un estudio sobre organizaciones partidarias. Es traer de nuevo el análisis organizacional, el estudio de los partidos.

Una de las cosas que me propuse también, que me genera mucha molestia en la literatura de Ciencia Política, es cómo poner de frente las paradojas que hay y que no todo es posible. Los procesos políticos son contradictorios y hay veces que para tener una buena democracia lo que debemos tener son cosas que quizás no queremos y por lo tanto es súper difícil tener partidos fuertes y sólidos. Algunos me han dicho que otro aporte es que este es un libro que hace dialogar a una literatura más dura respecto de los intereses de quienes participan en política con que la política es sangre, con que la política es grandes proyectos. La política es también eso y conviven ambas cosas de una manera compleja y trato de ponerlo de relieve.

En Portada

cerrar