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2 de abril de 2018

Profesor emérito UDP Michel Wieviorka dictó curso en la Escuela de Sociología

Michel Wieviorka, director de la Fondation Maison des Sciences de l’Homme (FMSH) de París, Francia, director del Collège d’études mondiales y, desde el año 2016, profesor emérito UDP, dictó el curso “La Democracia: ¿regresión o extensión?” en la Escuela de Sociología UDP.

El curso se dividió en 4 días con sesiones de una hora y media, donde expuso desde los límites a la democracia, el terrorismo, las transformaciones del racismo y el movimiento de mayo del 68 y sus implicancias. En esta entrevista, el académico aborda sus impresiones y reflexiones acerca de esta semana.

¿Cómo pensó los temas del curso?
Es mi trabajo, me interesa mucho pensar en términos de movimientos, el terrorismo, la violencia. Entonces, pienso también en términos de anti movimientos, me interesa la idea de que las ciencias sociales deben ser útiles para pensar mejor la vida colectiva, y por eso me interesan mucho los temas de la democracia, cómo mejorar la democracia y en mayo del 68, como lo dije en la última sesión, dada la relevancia de analizar desde las ciencias sociales ese movimiento y pensar su impacto en la actualidad. Dados los 50 años desde mayo del 68, me pareció interesante compartir estas reflexiones con el público de acá, sobretodo con estudiantes de sociología.

¿Qué elementos destaca del curso?
Lo que me parece más interesante es ser capaz de pensar a partir de mi experiencia y de mi país (Francia), la parte del mundo donde vivo, y poder comunicarme con un público que vive en otra parte del mundo, pero con quien las ideas pueden ser compartidas. Casos tan lejanos como Francia (u otro) pueden servir para pensar el mundo social en Chile.

¿Cómo es venir a hacer clases a una Escuela de Sociología en Chile?
Fue una experiencia muy agradable, muy interesante. Yo soy profesor honorario en esta universidad, entonces la conozco, me gusta esta universidad, me gusta hacer este tipo de clases con un público pequeño pero de alta calidad, un público con quien realmente se puede discutir. Es muy agradable, regreso a Francia con nuevas ideas, porque yo hablo pero también escucho, y lo que se dice aquí me interesa mucho para seguir reflexionando.

¿Qué significa para usted ser profesor emérito de la UDP?
Es un honor, un placer. En esta universidad yo me siento un poco en casa, tengo amigos, tengo gente con quien puedo realmente pensar y discutir. Para un académico como yo, ser profesor honorario en una universidad como esta, es único, extraordinario.

¿Cómo ve la recepción de los estudiantes al curso?
¿Qué reflexiones saca de este curso?
Para mí lo más importante es que hay que pensar la articulación entre el análisis sociológico y la acción pública, eso es lo principal. Hay ciertas preguntas aquí que son de este tipo. Por ejemplo, en uno de los cursos en que expuse sobre racismo surgió la inquietud y se armó una discusión sobre si debemos hacer acciones de discriminación positiva o no. ¿Cómo hacer si queremos que haya multiculturalismo?. Este tipo de preguntas que se refieren a cómo circular del análisis sociológico a la acción pública me interesa en estas clases y eso fue un tema que me llamó mucho la atención.

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