Columnas

22 de abril de 2021

El descontento global con la democracia

Por Claudio Fuentes

El Centro para el Futuro de la Democracia de la Universidad de Cambridge publicó en el año 2020 un reporte sobre el actual estado de la democracia a nivel global. Se analizan las percepciones sobre satisfacción con la democracia en una serie de tiempo que va desde 1973 y hasta el año 2019 en poco más de 150 países. Para el análisis se utilizaron más de 3.500 encuestas que provienen de 25 fuentes de encuestas de opinión pública en las distintas regiones del mundo.

Siguiendo una ya extensa tradición en este tipo de estudios de opinión pública, el reporte advierte que se debe distinguir entre la valoración sustantiva de la ciudadanía sobre la democracia como mejor forma de gobierno y, por otra parte, las percepciones que se realizan sobre su funcionamiento. Una persona puede perfectamente creer que la democracia es el mejor sistema político (o el menos malo), y tener una visión negativa sobre cómo funciona en su país. En el reporte se sistematiza solo esta última dimensión. La riqueza de este informe se centra en la cobertura temporal y la cantidad de países que se consideran.

¿Qué concluye este reporte? El dato más relevante es el progresivo y constante incremento de la insatisfacción con la democracia desde mediados de la década de los 1990s y hasta la fecha. Hoy, en la mayoría de los países, cerca de un 60% de la ciudadanía que se siente insatisfecha con su funcionamiento. Las regiones que han observado mayores incrementos en esta insatisfacción son América Latina, África y Europa. Esta tendencia no es del todo homogénea, pues en el sudeste de Aria, Escandinavia y en Europa del Este la tendencia de los últimos años es precisamente la contraria, un incremento en la satisfacción con la democracia. 

¿Qué podría explicar esta tendencia que parece global? El reporte entrega algunas pistas intuitivas: las crisis económicas parecen afectar directamente las percepciones sobre el funcionamiento de la democracia. A ello se suman los escándalos de corrupción política que también tienen un impacto directo en el descontento ciudadano con la democracia. La ausencia de políticas sociales para enfrentar crisis económicas y la percepción de impunidad por delitos de corrupción parecen generar fuertes sentimientos de descontento con el funcionamiento de la democracia. Lo problemático de esta tendencia es que genera condiciones para el surgimiento de opciones políticas anti-establishment que luego contribuyen a profundizar las percepciones negativas sobre el funcionamiento del sistema democrático.

Pero no todo es negativo. Existe un pequeño grupo de países que pese a esta tendencia global de insatisfacción mantienen tasas menores al 25% de descontento social con el sistema democrático. Son los casos de Suiza, Dinamarca, Noruega, Irlanda, Países Bajos y Austria, todos ubicados en Europa y con altos niveles de desarrollo.  Luego viene un grupo de países donde las tasas de insatisfacción se agrupan entre un 25 y 50% no alcanzando a ser la mayoría (Alemania, Uruguay, Bélgica, entre otros). Un tercer grupo de países, que es el más significativo en términos de población mundial, agrupa a sociedades donde la mayoría de la ciudadanía se encuentra descontento con la democracia. Aquí se encuentra Francia, Estados Unidos, Chile, Argentina, Reino Unido, entre otros.  Sobre Chile el reporte dice es un país donde la democracia parecía haberse consolidado pero en los recientes años ese proceso se ha revertido parcialmente.

Finalmente, identifican a un grupo que se encuentra en crisis de legitimidad y donde aparecen varios países de la región incluyendo a Venezuela, Perú, Colombia, México y Brasil.

Otro dato interesante es que las regiones que parecen haber experimentado mayores cambios en los niveles de insatisfacción son las democracias anglosajonas (en un sentido de menos a más insatisfacción), y la región del sudeste asiático (en el sentido opuesto de más a menos insatisfacción). Con todo, la región del planeta menos satisfecha con el funcionamiento de la democracia es la Latinoamericana.

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