Columnas

21 de agosto de 2020

La difícil situación de las trabajadoras de casa particular: “Lamentablemente con el gobierno no hemos podido contar mucho”

Por Hillary Hiner

Avanza la discusión sobre la extensión de las medidas de la Ley de protección al empleo, a la espera que esta legislación mejore la situación actual de las trabajadoras de casa particular. En este contexto, El Mostrador Braga conversó con Hillary Hiner coordinadora de la Red de Historiadoras Feministas y Luz Vidal presidenta del Sindicato de trabajadoras de casa particular, sobre consideraciones a la hora de incluir a este sector en las ayudas del estado.

“Lamentablemente con el gobierno no hemos podido contar mucho”, dice Luz Vidal presidenta del Sindicato de trabajadoras de casa particular (SINTRACAP) para retratar la preocupación que se vive al interior del sector, quienes se han visto  profundamente afectadas por la desprotección patronal y del Estado respecto de su situación laboral y las potenciales ayudas a las que podrían acceder en este periodo de pandemia.

Pasados cinco meses y con una alarmante situación a sus espaldas, finalmente avanza la discusión del boletín 13.624-13 sobre la extensión de las medidas de la Ley de protección del empleo y las indicaciones que van en beneficio de las trabajadoras de casa particular logran ingresar a sala mixta.  Esto abre una gran ventana de esperanza y oportunidad para el sector “gracias al muy buen trabajo que hemos realizado con nuestro equipo y con los diputados de oposición”, comenta Luz Vidal, sobre la única buena noticia que han tenido después de meses de reiterados esfuerzos para ser escuchadas por el gobierno y en busca de mejoras a su alarmante situación.

En un contexto de ardua lucha por sus derechos como trabajadoras, se hace necesario preguntar ¿Cómo se puede incluir a las trabajadoras de casa particular en las ayudas estatales? Para responder esta pregunta El Mostrador Braga conversó con Hillary Hiner, académica UDP, coordinadora de la Red de Historiadoras Feministas y Luz Vidal, quienes vislumbraron cuáles son las consideraciones y principales líneas de acción a seguir para conseguir mejorar su situación desde una visión histórica de este tipo de trabajos, hacia el futuro.

Invisibilización histórica, discriminación y la cuestión racial

Para Hillary Hiner,  analizar esta situación requiere considerar en primer lugar una perspectiva histórica “desde el principio del movimiento obrero  (o de esta forma de pensar el trabajo) siempre el trabajo doméstico ha estado fuera, eso no se veía como un trabajo propiamente tal”, expone. A partir de esta premisa se deprende el por qué en Chile hay tal desprotección en términos legislativos para este sector “las leyes chilenas tampoco veían o buscaban proteger ese tipo de trabajo porque además es un trabajo altamente feminizado”, comenta.

Aquí el imaginario laboral desde ese entonces a la actualidad “entonces cuando pensamos en los movimientos obreros de principios del siglo XX, en general eran los trabajos más feminizados justamente los que quedaban fuera de lo que estaban proponiendo los sindicatos, lo que estaban tratando de armar los grandes políticos de tendencias más socialistas o laboristas, porque efectivamente no se consideraba eso como el tipo de trabajo que iba a quedar dentro de algún tipo de legislación y por tanto históricamente las trabajadoras de casa particular siempre han tenido esa gran desventaja, no caben dentro de estas leyes y por ende también han sido extremadamente precarizadas”.

Continuar leyendo en El Mostrador

En Portada

cerrar