Columnas

1 de junio de 2021

Lisa Zanotti: «La Lista del Pueblo es un tentativo para canalizar el malestar, pero hay que ver hasta qué punto representa a los chilenos»

Por Lisa Zanotti

La irrupción de la Lista del Pueblo fue una de las principales sorpresas que dejó la noche del 16 de mayo, instante en que los partidos políticos tradicionales recibieron uno de los mayores golpes electorales de su trayectoria.

La agrupación -que reúne distintas motivaciones y miradas que incentivaron las protestas post estallido- consiguió 27 escaños en la convención que redactará la Constitución. Sin embargo, más allá del actuar que tendrán sus miembros en el Palacio Pereira, es todavía una incógnita el devenir que tendrá en el mediano plazo.

Para Lisa Zanotti, investigadora postdoctoral de la Universidad Diego Portales y experta en populismo, el fenómeno posee los dos elementos que definen esta corriente: «La reivindicación de un pueblo que se percibe moralmente puro y un discurso antielitista». Pero agrega que no está del todo claro si será capaz de canalizar el malestar que surgió tras el 18 de octubre de 2019 debido a la alta abstención registrada.

«En la elección más importante de la historia Chile hemos visto que menos del 50% del padrón fue a votar (…) la Lista del Pueblo es un tentativo para canalizar institucionalmente el malestar, pero hay que ver hasta qué punto representa la actitud e intereses de los chilenos», sostiene.

Considerando que se distancian de los partidos políticos y algunos voceros plantean una dicotomía de excluidos versus no excluidos. ¿Se puede considerar la Lista del Pueblo como un movimiento populista?

—Seguramente la retórica de los integrantes de la Lista del Pueblo, porque por ahora no es un movimiento político en sí, es más bien un vehículo electoral, sea populista en el sentido que posee los dos elementos que definen el populismo: la reivindicación de un pueblo que se percibe moralmente puro y un discurso anti establishment, en contra del Gobierno del Sebastián Piñera, y también crítico de la existencia de una elite. La Lista del Pueblo tiene una particularidad con otros populismos que vimos en Chile, como José Antonio Kast, que es un líder de un partido en construcción, o Pamela Jiles que intentó canalizar el descontento, pero si miramos el resultado de Pablo Maltés, no logró movilizar. En el fondo, puede considerarse populista, pero no sé si aún es un movimiento, pues no tiene organización. Hay que ver qué camino toma, pero tiene un discurso que puede considerarse populista.

También podría ocurrir que los 27 convencionales electos no actúen como bloque y voten dependiendo de sus miradas e intereses. ¿Si fuera así perdería fuerza el populismo que eventualmente encarna?

—Hay muchos caminos. Depende hasta qué punto logran actuar como bloque, como movimiento o si al final entre comillas se ven cooptados por partidos tradicionales o no tradicionales. Si algún miembro viene cooptado, puede bajar el discurso populista una vez que satisfaga su demanda, pero a su vez puede que ese discurso se haga más fuerte en la medida que las demandas quedan insatisfechas. Al menos que no exista una Constitución muy maximalista, no todas las demandas podrán estar incluidas. Nunca se sabe, pero hay buenas posibilidades de que no estén todas incluidas. Ellos no se definen como partido y eso es muy normal, ellos se definen como colectivo. Al ver cuán colectivo serán o si tomarán caminos diferentes por sus intereses, es parte de lo que hay que mirar.

—Históricamente los populismos en América Latina se encarnan en un líder, pero este no sería el caso.

—En Chile es algo nuevo. Por ejemplo, Pamela Jiles demostró que no puede movilizar a un pueblo, los llamados «nietitos» son gente que la apoya en redes sociales, pero no hay un ejército, no se sabe quiénes son, no logra construir un movimiento desde abajo que es lo que apunta hacer. Pero si miramos la experiencia comprada existe un ejemplo que es un movimiento que nace del populismo y es el MAS en Bolivia. Tiene las tres características organizacionales que puede tener el populismo: Nace de un movimiento social, de un movimiento campesino, tiene una figura carismática, que es Evo Morales, y tiene una organización intermedia, que es lo que permite que sea duradero en el tiempo. Y vuelvo a la pregunta anterior: hasta ahora la Lista del Pueblo es sólo una lista electoral ¿Qué harán? ¿Formarán un partido? ¿Se dividirían? Eso está muy abierto. Pero si no logran desarrollar una organización más allá de las demandas será difícil que compitan en otras elecciones y se mantengan en el tiempo.

SIGUE LEYENDO LA ENTREVISTA ACÁ

En Portada

cerrar