Columnas

23 de abril de 2020

Vulnerabilidad urbana y accesibilidad en las comunas con cuarentena parcial

Por Vicente Inostroza

Usando mapas que integran población en riesgo, servicios sanitarios y centros de abastecimiento, el autor de esta columna cuestiona la cuarentena parcial en la capital. En Puente Alto, explica, la zona en cuarentena tiene muchos hogares pobres y población en riesgo “pero poca disponibilidad de abastecimiento”, por lo que es difícil que se reduzca el flujo de personas desde y hacia zonas cerradas. Similar situación ocurre en Ñuñoa, Santiago y San Bernardo, lo puede expandir el virus a otras comunas. El autor cree que no se consideraron adecuadamente las variables socio urbanas y que la cuarentena parcial puede no ser adecuada para una ciudad segregada y sin sub-centros como Santiago.

El martes 7 de abril, el ministro de Salud, Jaime Mañalich, anunció una cuarentena parcial en Santiago para enfrentar el Covid-19. Esta medida afecta a la comuna de Puente Alto -desde el 9 de abril- en el sector poniente al eje Concha y Toro; y -a partir del día 13 – a las comunas de Santiago y Ñuñoa al sur del eje Matta-Blanco Encalada y Avenida Grecia respectivamente. Una semana después, se agregó la parte norte de la Avenida Colón en la comuna de San Bernardo; medida que rige desde este jueves 16 de abril a las 22 hrs.

Preocupa aún la falta de claridad sobre los datos que se tuvieron a la vista para tomar esta medida, la que no se ha solucionado pese a que, debido a las críticas, distintas autoridades tuvieron que justificar esta medida. Se puede inferir que se consideraron cuatro grandes variables a partir de estas declaraciones:

1) número de casos;  2) densidad y concentración de los contagiados por número de habitantes; 3) vulnerabilidad hospitalaria y otros criterios demográficos;  y 4) la dependencia de una comuna con otras comunas.

En términos generales, se observa una preocupante falta de relevancia entre las variables sociourbanas en la ponderación de la decisión de confinamiento parcial, tales como la vulnerabilidad urbana a nivel etario y de hogares, y la accesibilidad al abastecimiento.

¿Por qué las ciudades y sus características tienen tanta importancia en las medidas sanitarias ante la pandemia?

Por un lado, uno de los desafíos originarios del crecimiento de las ciudades en el siglo XIX se relacionó con la salubridad de los habitantes y el control de epidemias[1]. El avance global del Covid-19 nos pone muy cerca de ese paradigma.

Por otro lado, la fácil transmisión de la enfermedad tensiona la principal característica de las ciudades, que Edward Soja en su libro Postmetrópolis (2002)[2] llamó “sinecismo”: su tendencia a la aglomeración, lo que explica el crecimiento exponencial del virus en grandes metrópolis.

Estos puntos están en el corazón de un intenso debate académico que, en parte, se ha registrado en CIPER y que da cuenta de la importancia de los factores de segregación y desigualdad socioespacial (Vergara et al., 2020)[3]; campamentos y hacinamiento (Palacios, Silva y Vergara, 2020)[4]; y densidad urbana (Greene y Muñoz, 2020)[5]. En definitiva, las variables sociourbanas deberían ser consideradas en las medidas sanitarias, incluso más allá de la determinación de cuarentenas por zonas territoriales.

El análisis de estas dimensiones muestra que en Puente Alto y San Bernardo, la zona poniente (en cuarentena) tiene una alta cantidad de hogares vulnerables y adultos mayores, pero poca disponibilidad de abastecimiento. Es decir, la zona en cuarentena depende de otras zonas de la comuna, por lo que es difícil que el flujo de personas entre las zonas en cuarentena y las que no lo están, se reduzca.

Similar resultado se puede espera en  Santiago y Ñuñoa, pero por el motivo contrario: la zona sin confinamiento tiene una proporción considerable de hogares vulnerables y población de riesgo mayores a 61 años, pero poca accesibilidad a supermercados, farmacias, ferias libres y centros de salud. En estas dos comunas es posible que las personas en riesgo necesiten entrar a la zona en cuarentena.

Como argumento principal, se encuentran dos patrones a considerar: una relación entre mayor vulnerabilidad sociourbana y menor accesibilidad para sobrellevar esta cuarentena (sanitaria y abastecimiento) y, dado lo anterior,  una dependencia entre ambos sectores a nivel comunal. En lo que sigue se argumentará que esas variables no han sido consideradas en su justa dimensión y explicaremos los problemas que eso ocasionará al combate contra el coronavirus.

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