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1 de julio de 2019

Investigadora ICSO presentó estudio sobre votantes tienden a castigar menos a mujeres candidatas acusadas de corrupción que a hombres candidatos acusados

Investigadora asociada ICSO Catherine Reyes-Housholder junto a Carmen Le Foulon realizaron un estudio comparativo entre Chile, Argentina y Uruguay.

¿Cómo es la relación entre la intención de voto, la corrupción y el género del candidato en tres países latinoamericanos? Eso es lo que buscan determinar Catherine Reyes-Housholder, investigadora asociada ICSO UDP, postdoctorante de Fondecyt e investigadora adjunta COES junto a Carmen Le Foulon, profesora asistente de ICP-Universidad Católica.

“Carmen (Le Foulon) tuvo la idea porque estaba viendo encuestas anteriores del Latin American Public Opinion Project (LAPOP), que es una encuesta anual de toda la región de América Latina, Estados Unidos y Canadá. Ella vio que se había incorporado un experimento tipo conjoint en la encuesta de 2016/17 en Chile, Argentina y Uruguay, y vio que el experimento tenía que ver con candidatos de alcaldes, acusaciones de corrupción, y el voto. En el experimento aleatorizaron el sexo de los candidatos hipotéticos en su diseño, es decir que incluye mujeres candidatas y hombres candidatos”, explica Reyes-Housholder sobre el origen de este proyecto, donde ambas complementaron sus especialidades: Le Foulon es experta en accountability y Reyes-Housholder había investigado la relación entre género y corrupción.

Una de las bases del estudio –y que intentaron demostrar- es que “los ciudadanos muchas veces tienden a asociar a las mujeres políticas con menor propensidad a involucrarse en la corrupción”, dice Reyes-Housholder.

Según la investigadora, existen varias razones para esto: una de ellas es que que los votantes, en algunos contextos, tienden a percibir a las mujeres como más honestas. “Esto está ligado a la marginalización histórica de las mujeres en la política significa que tienden de estar posicionadas afuera de las redes de corrupción. Los votantes pueden percibir que la corrupción tiende a requerir redes de confianza y estas redes de corrupción en la política son dominadas por hombres”, comenta.

¿Qué pasa cuando un candidato o candidata es acusado de corrupción? Si bien una parte de la literatura sobre género y corrupción sugiere que los votantes podrían aplicar estándares más altos para las mujeres, las investigadoras creen que, en ciertos contextos, los votantes van a castigar a las mujeres menos por acusaciones vagas de corrupción. “Cuando las acusaciones sobre los políticos son vagas, hay mucho espacio para la interpretación, y esa interpretación podría terminar favoreciendo a las mujeres debido a los estereotipos”, dice Reyes-Housholder.

Usando encuestas representativas en todo Chile, Argentina y Uruguay —lo que permitió realizar inferencias sobre las preferencias de los votantes en estos países— se obtuvieron datos para sustentar las hipótesis de las investigadoras.

Entre los resultados preliminares, que se mostraron en el seminario ICSO “Candidate Sex, Corruption, and Vote Choice”, argumentan que “después de analizar los datos, no encontramos evidencia de que los votantes castigan a las mujeres más por acusaciones de corrupción. De acuerdo con nuestro argumento, sí hallamos evidencia de que, efectivamente, los votantes tienden a castigar menos a las mujeres candidatas acusadas de corrupción que a hombres candidatos acusados de corrupción. Pensamos que los votantes asumen que las acusaciones de corrupción tienen mayor probabilidad de ser la verdad y de ser graves”, comenta la investigadora.

Sobre posibles usos de esto en los contextos políticos de cada país, Reyes-Housholder dice que depende de cada país. “Los votantes uruguayos prefieren a las mujeres candidatas y las castigan menos por acusaciones de corrupción. Sin embargo, los votantes argentinos no prefieren a las mujeres candidatas y castigan a las mujeres y a los hombres de manera similar por acusaciones de corrupción. En Chile, es más complicado porque hay sub-grupos de chilenos que prefieren mujeres candidatas y hay otros sub-grupos que no”, aclara.

Al contrario, en Argentina, los votantes han visto muchos casos de corrupción contra mujeres políticas nacionales, por ejemplo, la ex-Presidenta y actual candidata a vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner o la ex-Vice Presidenta Gabriela Michetti.

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